La Nasa confirmó este lunes que la nave espacial Starliner-1 fabricada por Boeing se reservará para una misión solo de carga, como consecuencia de los problemas a los que se enfrentaron durante la prueba de vuelo tripulada el año pasado.
En 2014, la Nasa adjudicó a Boeing un contrato de Capacidad de Transporte de Tripulación Comercial para transportar astronautas hacia y desde la Estación Espacial Internacional (ISS) con su nave espacial Starliner. Como parte de este contrato, Boeing obtuvo hasta seis vuelos tripulados al complejo orbital.
Tras una evaluación exhaustiva, la Nasa y Boeing acordaron mutuamente modificar el contrato. Como parte de la modificación, el pedido definitivo se ha ajustado a cuatro misiones, con las dos restantes disponibles como opción. El próximo vuelo de Starliner, conocido como Starliner-1, será utilizado por la Nasa para entregar la carga necesaria al laboratorio orbital y permitir la validación en vuelo de las actualizaciones del sistema implementadas tras la misión de prueba de vuelo tripulado del año pasado.
La Nasa y Boeing prevén que el vuelo de la Starliner-1 sin tripulación comience a partir de abril de 2026, a la espera de que se completen las rigurosas pruebas, la certificación y las actividades de preparación para la misión. Tras la certificación de Starliner y una misión exitosa de Starliner-1, Starliner realizará hasta tres rotaciones de tripulación a la Estación Espacial Internacional.
Pruebas de propulsión
“La Nasa y Boeing continúan probando rigurosamente el sistema de propulsión de Starliner como preparación para dos posibles vuelos el próximo año”, declaró Steve Stich, gerente del Programa de Tripulación Comercial de la Nasa. “Esta modificación permite a la Nasa y a Boeing centrarse en la certificación segura del sistema en 2026, ejecutar la primera rotación de la tripulación de Starliner cuando esté lista y alinear nuestra planificación de vuelo actual para futuras misiones de Starliner según las necesidades operativas de la estación hasta 2030”.
La certificación del Starliner de Boeing sigue siendo importante para el objetivo de la Nasa de mantener una presencia humana sostenida en la órbita terrestre baja, y la redundancia desigual es esencial para respaldar los objetivos de la agencia y sus obligaciones internacionales.
Como se recordará, a primeros de junio del pasado año, los astronautas de la Nasa Butch Wilmore y Suni Williams, a bordo de una nave espacial Starliner de Boeing, llegaron a la Estación Espacial Internacional (ISS). Cuando Starliner comenzó su aproximación a la ISS, cinco propulsores del sistema de control de reacción fallaron durante el vuelo.
Después de casi tres meses de estudios y pruebas en el espacio y en la Tierra, la Nasa decidió traer la nave espacial Starliner de Boeing sin tripulación y que sus astronautas Butch Wilmore y Suni Williams regresaran a casa desde la ISS en la nave Dragon de SpaceX con parte de la tripulación de la Crew-9 ocho meses después de lo inicialmente previsto en su lanzamiento.












Excelente
Muy buena decisión