La empresa norteamericana SpaceX ha anunciado a sus inversores la decisión de retrasar la misión de exploración a Marte, prevista inicialmente para el presente año, y ha fijado como máxima prioridad de sus objetivos el alunizaje no tripulado de su nave espacial Starship, largamente prometido por la Nasa, para marzo del año próximo, según informó el pasado viernes el diario estadounidense ‘The Wall Street Journal’.
En medio de su próxima salida a bolsa, este cambio respecto a su anterior objetivo de «viaje directo a Marte» refleja una realineación estratégica más amplia en SpaceX, que también se está expandiendo hacia la infraestructura de inteligencia artificial basada en el espacio tras la adquisición de xAI, resultado todo ello de la presión de la Nasa, por una parte, y las dificultades técnicas de la misión, además de la competencia de sus empresas rivales.
La Nasa contrató hace varios años a SpaceX para desarrollar una versión de su enorme cohete Starship que pueda atracar en la órbita lunar y transportar astronautas a la superficie de nuestro satélite. Esta misión es un pilar central del programa Artemisa de la agencia, cuyo objetivo es que los astronautas estadounidenses regresen a la Luna a finales de esta década. SpaceX ha dependido en gran medida de la cuantiosa financiación de la Nasa para impulsar Starship, un cohete superpesado de más de 120 metros de altura totalmente reutilizable.
Por otra parte, la empresa aeroespacial también norteamericana Blue Origin, se ha incorporado a la carrera lunar con voluntad de adelantar su alunizaje. Recientemente, como informó este diario, la compañía de Jeff Bezos anunció la suspensión de los vuelos del New Shepard por dos años, como mínimo, y reorientará recursos para acelerar aún más el desarrollo de las capacidades lunares tripuladas de la compañía. Esta decisión refleja el compromiso de Blue Origin con el objetivo nacional de regresar a la Luna y establecer una presencia lunar permanente y sostenida.
SpaceX había fijado inicialmente su primer viaje al Planeta Rojo para 2026. Pero para llegar a Marte se necesitan tecnologías para reabastecimiento en órbita, sistemas de vida para vuelos largos e infraestructuras para sobrevivir en la superficie marciana. Estos importantes problemas técnicos, entre otros muchos, requieren tiempo y ensayos exhaustivos, factores que están empujando fechas más allá del año en curso.











