FOSSA e IENAI Space han alcanzado un nuevo hito para la industria espacial española con el lanzamiento de un satélite equipado con propulsión eléctrica desarrollada en España. La nave, el primer modelo de formato 6U de FOSSA, ya se encuentra en órbita tras despegar desde Cabo Cañaveral (Florida) a bordo de un Falcon 9 de SpaceX, en el marco de la misión compartida Bandwagon-5.
El lanzamiento, efectuado a las 13:04 horas peninsulares de este 20 de octubre, supone la primera vez que un satélite de FOSSA incorpora un sistema de propulsión a bordo. El equipo elegido es el ATHENA NANO, desarrollado por la empresa madrileña IENAI Space, cuya tecnología se pondrá a prueba durante las próximas fases de la misión. Con este vuelo, FOSSA suma 27 satélites lanzados desde su fundación en 2020 y se sitúa, según la compañía, como la empresa española que más satélites ha puesto en órbita.
El nuevo modelo 6U duplica el tamaño de las plataformas anteriores de FOSSA y ofrece más potencia, capacidad de comunicación y espacio para integrar equipos de mayores prestaciones. Esta evolución permitirá ampliar las capacidades de su constelación y avanzar en el desarrollo de aplicaciones relacionadas con las comunicaciones seguras, el conocimiento del espectro electromagnético y los ámbitos de seguridad y defensa.
La principal novedad tecnológica es la incorporación del propulsor eléctrico ATHENA NANO. Basado en un sistema de electropulverización, utiliza un campo eléctrico para acelerar iones de una sal líquida sintética y generar empuje con un consumo reducido de combustible. Una vez desplegado el satélite, el equipo técnico de FOSSA se encargará de operar el sistema. Tras unos días desde el lanzamiento, está previsto comprobar su puesta en marcha y realizar los primeros encendidos. A continuación, se llevarán a cabo maniobras destinadas a reproducir operaciones habituales de los satélites que forman parte de constelaciones orbitales.
Entre las pruebas previstas figuran el desplazamiento hacia las órbitas operacionales después de la inyección del lanzador, el mantenimiento de la posición relativa respecto al resto de la constelación y las maniobras para evitar colisiones con otros satélites u objetos de basura espacial.
La incorporación de propulsión a bordo permitirá a FOSSA disponer de mayor capacidad para modificar la trayectoria de sus satélites cuando sea necesario. «Disponer de un sistema de propulsión eléctrico amplía nuestra capacidad de reacción y nos va a permitir modificar la trayectoria del satélite siempre que sea necesario. Algo posible con la nueva situación de hostilidad en el espacio», explica Julián Fernández, CEO y cofundador de FOSSA.
Fernández destaca también que la nueva plataforma permitirá ampliar las capacidades técnicas de la compañía y avanzar en tecnologías capaces de detectar y analizar emisiones electromagnéticas desde el espacio, con especial relevancia para aplicaciones de seguridad y defensa.
Segundo vuelo del propulsor de IENAI Space
Para IENAI Space, el lanzamiento representa el segundo vuelo de su propulsor ATHENA NANO en menos de dos meses. La compañía ya había probado el sistema a bordo del lanzador Spectrum 2, desarrollado por la empresa alemana Isar Aerospace. La nueva misión permite probar el dispositivo en una segunda plataforma espacial y con otro lanzador, un paso que la empresa considera relevante para iniciar la fase de comercialización.
Daniel Pérez, CEO de IENAI Space, subraya la importancia de integrar tecnología nacional en una misión desarrollada por otra empresa española. «Que un satélite español vuele con un motor español demuestra que el sector espacial de nuestro país ya puede cubrir piezas críticas de una misión sin depender de terceros», afirma.
El directivo destaca que ATHENA NANO ha volado dos veces en dos meses, con dos clientes y dos lanzadores distintos, y señala que el siguiente reto consiste en demostrar la fiabilidad del sistema y aumentar su capacidad de producción para responder a la demanda existente.
FOSSA desarrolla tecnologías espaciales de doble uso, con aplicaciones tanto civiles como militares, y ha sido seleccionada por la OTAN para participar en su programa de innovación en defensa DIANA. La incorporación de satélites de mayor tamaño y con capacidad de maniobra amplía las posibilidades de sus futuras misiones y refuerza su autonomía operativa.
La compañía integra las distintas fases del desarrollo de sus satélites, desde el diseño y la fabricación hasta la integración, la operación y el seguimiento desde tierra. Este control del proceso adquiere especial importancia en el ámbito de la defensa, donde la disponibilidad de tecnología propia y la reducción de dependencias externas constituyen factores estratégicos.
El lanzamiento se produce pocos días después de que FOSSA presentara su nueva sede en Las Rozas (Madrid), unas instalaciones de más de 3.000 metros cuadrados que concentran las actividades de fabricación, integración y operación de satélites. La infraestructura está destinada a facilitar el aumento de la producción y el desarrollo de plataformas de mayor tamaño y complejidad.
La nave puesta en órbita lleva también la firma de Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, que escribió sobre ella el mensaje «España no tiene techo» durante una visita a las instalaciones de FOSSA el pasado mes de julio. Con este lanzamiento, ambas compañías avanzan en la integración de tecnologías espaciales desarrolladas en España. La misión permitirá evaluar el comportamiento del sistema de propulsión eléctrica en órbita y comprobar su utilidad para dotar a los satélites de mayor capacidad de maniobra, un aspecto relevante para las operaciones de las futuras constelaciones.











