La inteligencia artificial está dejando de ser una tecnología aplicada únicamente al procesamiento de datos para convertirse en una herramienta de desarrollo de otras tecnologías estratégicas. El diseño de naves espaciales, la mejora de los cúbits, la corrección de errores cuánticos o el análisis de experimentos realizados en el espacio son algunos de los ámbitos en los que ya está interviniendo.
Esta evolución será uno de los ejes del Foro Tecnológico Global, impulsado por la Asociación Española de Empresas de Consultoría (AEC), que se celebrará del 7 al 9 de octubre en Madrid y San Lorenzo de El Escorial. El encuentro reunirá a expertos internacionales para analizar las nuevas fronteras tecnológicas y su impacto sobre la economía, la investigación y la geopolítica.
En el ámbito de la computación cuántica, Ester de Nicolás, Head of Quantum Computing Strategic Partnerships de NVIDIA, destaca que la IA ya está interviniendo en el desarrollo de los propios sistemas cuánticos. Los investigadores y desarrolladores la utilizan para crear cúbits más avanzados, ejecutar procesos de corrección de errores y descubrir nuevos algoritmos.
La relación entre ambas tecnologías también plantea la necesidad de anticiparse a las capacidades que ofrecerán los futuros ordenadores cuánticos. De Nicolás subraya la importancia de poder probar y evaluar desde ahora tanto el hardware como las aplicaciones que se desarrollarán en el futuro. En este contexto, explica que la plataforma cuántica abierta de NVIDIA permite trabajar en el codiseño de distintos elementos de estos sistemas y explorar las aplicaciones que podrán ejecutar.
Una nueva herramienta para la actividad espacial
La aplicación de la IA se extiende igualmente al desarrollo de capacidades espaciales. Janet Kavandi, exastronauta y exdirectora del Centro de Investigación Glenn de la Nasa, señala que esta tecnología ya se emplea en el diseño de naves espaciales, sistemas de propulsión, bases lunares y diferentes arquitecturas vinculadas al espacio.
Su utilidad alcanza también a las operaciones científicas. Según Kavandi, la IA puede analizar los resultados de los experimentos realizados en el espacio y proponer nuevas iteraciones que permitan acelerar los siguientes pasos de la investigación en la Tierra.
La evolución tecnológica no elimina, sin embargo, los retos asociados a la actividad espacial. Kavandi apunta a cuestiones como la generación y el almacenamiento de energía, la protección frente a la radiación, la prevención de la basura espacial y la transmisión segura de datos como algunos de los desafíos que deberán abordarse.
El desarrollo simultáneo de la inteligencia artificial, la computación cuántica, la robótica y otras tecnologías abre también una cuestión industrial: la capacidad de España para participar en su desarrollo y convertir la investigación en actividad empresarial. Ismael Faro, presidente de la Asociación para la Aceleración de la Inteligencia Artificial (ANFAIA) y exvicepresidente de IBM Research, analizará durante el foro cómo la IA está acelerando procesos de investigación y empresariales y facilitando avances en campos como la robótica, la computación cuántica y la biología computacional.
Faro considera que España se encuentra ante una oportunidad que requiere pasar de la observación a la participación activa en estos desarrollos. En su opinión, la innovación debe orientarse para aprovechar la actual ventana de oportunidad tecnológica.
El presidente de la AEC, José María Beneyto, incide en esta conexión entre investigación, inversión y actividad empresarial. A su juicio, España debe aspirar a participar en el desarrollo de las tecnologías que la IA está contribuyendo a impulsar y favorecer que el conocimiento se transforme en nuevas aplicaciones y empresas con capacidad para competir internacionalmente.
Europa y la carrera tecnológica
El impacto de estas tecnologías trasciende el ámbito científico y empresarial y plantea también una cuestión sobre la posición de Europa en la nueva carrera tecnológica. Philippe Aghion, premio Nobel de Economía 2025, abordará durante el foro esta cuestión desde el paradigma del crecimiento schumpeteriano y el papel de la innovación y la destrucción creativa en la economía.
Su intervención analizará el desafío tecnológico europeo y las consecuencias económicas de la revolución de la inteligencia artificial, situando la capacidad de innovación como uno de los elementos centrales para la renovación de la economía.
El debate incorpora además una dimensión relacionada con la formación y el conocimiento. El filósofo Luc Ferry plantea la diferencia entre acceder rápidamente a información y adquirir conocimientos sólidos. En su opinión, la facilidad para obtener información mediante sistemas de IA no debe sustituir el proceso de aprendizaje necesario para comprenderla.
Esta cuestión adquiere especial relevancia a medida que las herramientas tecnológicas aumentan sus capacidades. Beneyto considera que, precisamente por ello, seguirá siendo necesario contar con profesionales capaces de comprender los problemas, evaluar los resultados y asumir la responsabilidad de las decisiones.
El Foro Tecnológico Global abordará estas cuestiones entre el 7 y el 9 de octubre. La jornada inaugural tendrá lugar el día 7 en la sede de la Fundación Ramón Areces, en Madrid, mientras que las sesiones de los días 8 y 9 se desarrollarán en Euroforum, en San Lorenzo de El Escorial. El programa incluirá contenidos sobre tecnologías transversales, seguridad y defensa, gobernanza tecnológica y personas.











