FOSSA ha validado la conectividad del Internet de las Cosas (IoT) por satélite en condiciones reales de transporte marítimo. La compañía ha completado, junto a la operadora portuguesa NOS y CAPTEMP, un proyecto piloto que permite mantener la transmisión de datos de contenedores refrigerados mediante una conexión híbrida 5G-satélite, incluso cuando el buque se aleja de la costa y pierde la cobertura de las redes terrestres.
La prueba se realizó durante una travesía entre Lisboa y Funchal, a bordo de un buque de GS Lines, en el marco de la TestBed 5G de NOS. El ensayo permitió comprobar el funcionamiento de una solución que combina las redes móviles convencionales con la constelación de satélites de órbita baja (LEO) de FOSSA para garantizar la continuidad de las comunicaciones durante el trayecto.
El sistema utiliza la red 5G de NOS en las zonas portuarias y costeras y cambia automáticamente a la conexión satelital cuando deja de haber cobertura terrestre. De este modo, los dispositivos de monitorización de CAPTEMP pueden seguir transmitiendo información sobre las condiciones de la carga durante toda la travesía.
Control de la cadena de frío en alta mar
La supervisión de mercancías sensibles a la temperatura, como determinados alimentos y productos farmacéuticos, requiere disponer de información continua sobre las condiciones de transporte. Sin embargo, la ausencia de cobertura móvil en alta mar dificulta el seguimiento de estos envíos y la detección temprana de posibles incidencias.
La solución desarrollada por las tres compañías busca responder a esta limitación mediante la integración de ambas tecnologías de comunicación. Durante el ensayo, los dispositivos enviaron datos como la temperatura y los estados de alarma. La información se incorporó a la plataforma de CAPTEMP, desde la que puede consultarse y analizarse para detectar desviaciones y mantener la trazabilidad de las condiciones de transporte.
El proyecto permite comprobar así la continuidad de la monitorización cuando la conectividad terrestre deja de estar disponible, sin depender exclusivamente de las redes móviles para transmitir los datos recogidos durante el recorrido.
Para FOSSA, el ensayo representa un avance tanto en la validación técnica de su constelación como en las posibilidades de comercialización de sus servicios de conectividad IoT. La arquitectura probada combina la disponibilidad de las redes terrestres con el alcance de las comunicaciones por satélite, una fórmula que puede aplicarse a actividades que necesitan supervisar activos distribuidos en ubicaciones remotas.
El consejero delegado de FOSSA, Julián González, ha destacado que la demostración confirma la capacidad de la constelación para complementar las redes 5G y facilitar la monitorización de activos en entornos marítimos. La compañía considera que el resultado abre oportunidades para nuevos despliegues en logística, transporte de mercancías refrigeradas y otros sectores industriales.
Por su parte, Jorge Graça, director de Tecnología e Información (CTIO) de NOS, ha señalado que la combinación de la red móvil 5G con la conectividad satelital permite extender el alcance de las comunicaciones más allá de las zonas cubiertas por infraestructuras terrestres y reforzar su resiliencia. También ha destacado su posible aplicación a necesidades concretas de sectores como el transporte de mercancías sensibles y las operaciones de misión crítica.
La experiencia también pone de relieve las posibilidades de colaboración entre operadores de telecomunicaciones, proveedores de tecnología espacial y empresas que desarrollan soluciones de monitorización industrial. La integración de redes terrestres y satelitales permite ampliar el alcance de los servicios sin renunciar a la infraestructura móvil allí donde está disponible.
Una infraestructura propia para conectar dispositivos IoT
FOSSA diseña y opera su propia infraestructura de comunicaciones IoT por satélite, que comprende los satélites, las estaciones terrestres, los dispositivos de usuario y las plataformas necesarias para prestar los servicios. Su tecnología permite transmitir datos desde dispositivos IoT de bajo consumo directamente a satélites en órbita baja, sin recurrir a terminales satelitales convencionales, que pueden resultar más costosos y voluminosos.
Esta arquitectura está orientada a aplicaciones en las que la cobertura terrestre es limitada o inexistente, como el transporte marítimo, la logística, la energía, las infraestructuras críticas y la monitorización ambiental.
La colaboración con NOS y CAPTEMP constituye una demostración práctica de la integración de esta infraestructura espacial con una red móvil existente. El siguiente paso que plantea FOSSA es aprovechar la validación obtenida para impulsar nuevas aplicaciones comerciales de conectividad IoT satelital en mercados que necesitan mantener el seguimiento de sus activos con independencia de su ubicación.











