FOSSA quiere dar un nuevo salto industrial para responder a la creciente demanda de capacidades espaciales vinculadas a las comunicaciones, la inteligencia de señales y la defensa. La compañía española ha inaugurado sus nuevas instalaciones en Las Rozas (Madrid), un complejo de más de 3.000 metros cuadrados que reúne las distintas fases de desarrollo y operación de sus satélites y permite fabricar hasta 16 unidades de forma simultánea. El objetivo es incrementar la producción y abordar el desarrollo de satélites de mayor tamaño.
El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, visitó este martes, 13 de octubre, las instalaciones acompañado por los fundadores de la empresa, Julián Fernández y Vicente González. También participaron en la visita Juan Carlos Cortés Pulido, director de la Agencia Espacial Española y presidente del Consejo de la Agencia Espacial Europea, y Teresa Riesgo, secretaria general de Innovación y presidenta del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI).
La nueva sede integra en un mismo espacio el diseño, la fabricación, la integración, los ensayos y el control de los satélites. Cuenta con una sala blanca, laboratorios, áreas de software y un centro de control, unas capacidades que permitirán a la empresa aumentar su ritmo de producción y avanzar hacia plataformas de mayor tamaño.
«El espacio ya es infraestructura crítica. De él dependen las comunicaciones, la observación, la navegación y, cada vez más, la seguridad», afirmó el consejero delegado y cofundador de FOSSA, Julián Fernández. El directivo subrayó que la competitividad en este ámbito exige desarrollar una industria capaz de innovar y producir con rapidez. «Gana quien innova más rápido y a menor coste. Y eso no se improvisa: exige una industria propia, con capacidad de producción y de respuesta rápida», añadió.
Apoyo institucional al ecosistema espacial español
La visita sirvió también para poner de relieve el papel de las nuevas empresas tecnológicas en el desarrollo de la industria espacial española. Carlos Cuerpo destacó la evolución de FOSSA desde sus primeros años, cuando sus fundadores tuvieron que convencer a inversores y clientes de la viabilidad de su proyecto, hasta su actual capacidad industrial y su presencia en mercados internacionales.
El vicepresidente primero del Gobierno presentó la trayectoria de la compañía como un ejemplo de la capacidad de la innovación y el talento para transformar una idea en una empresa con proyección internacional. Asimismo, defendió la necesidad de seguir reforzando los instrumentos públicos de apoyo al emprendimiento y a la innovación para favorecer el crecimiento de empresas tecnológicas avanzadas.
Cuerpo vinculó este desarrollo con el objetivo de fortalecer la soberanía tecnológica española, especialmente en sectores estratégicos como el aeroespacial, donde disponer de capacidades propias resulta cada vez más relevante.
Por su parte, Teresa Riesgo destacó el potencial de FOSSA Systems como ejemplo de emprendimiento tecnológico y de transformación de ideas innovadoras en proyectos empresariales con una base tecnológica sólida y capacidad para generar empleo cualificado.
La secretaria general de Innovación también puso el foco en el crecimiento del sector espacial español, impulsado por la inversión pública y privada. Según señaló, las nuevas compañías espaciales han captado cerca de 700 millones de euros en inversión a lo largo de 2026, una cifra que refleja el dinamismo de una industria con una importancia creciente para la seguridad, la competitividad y el bienestar.
Juan Carlos Cortés, que conoce la trayectoria de FOSSA desde sus primeros años, destacó la evolución de la compañía y su apuesta por las constelaciones de satélites. A su juicio, esta orientación sitúa a la empresa en uno de los segmentos con mayor proyección de la industria espacial. El director de la Agencia Espacial Española consideró que FOSSA se encuentra «en el lugar adecuado y en el momento adecuado» para aprovechar las oportunidades del mercado internacional y recordó su objetivo de desplegar una constelación de 140 satélites en los próximos años.
De los satélites pequeños a las capacidades de defensa
FOSSA diseña y opera tecnología propia para comunicaciones seguras e inteligencia de señales desde órbita baja. Su modelo integra diferentes etapas de la cadena de valor, desde los componentes y el software hasta la operación de las misiones, con el propósito de reducir la dependencia de terceros y adaptar sus soluciones a las necesidades de cada proyecto.
Esta integración cobra especial importancia en aplicaciones relacionadas con la soberanía tecnológica y la defensa. Desde su fundación, la compañía ha puesto en órbita 26 satélites, lo que la sitúa, según la información facilitada por la empresa, como la española que más satélites ha lanzado.
En diciembre de 2025, FOSSA fue seleccionada para DIANA, el programa de aceleración de la innovación en defensa de la OTAN, por su tecnología de inteligencia electromagnética desde órbita baja. La ampliación de sus instalaciones busca reforzar su capacidad para participar en futuros proyectos espaciales de España y sus aliados.
La nueva infraestructura industrial se suma a la financiación obtenida por la compañía para respaldar su crecimiento. En junio, FOSSA cerró una ronda de inversión de 9,25 millones de euros, liderada por Kibo Ventures y en la que participaron Space Frontiers Fund II, gestionado por SPARX Asset Management, Indico Capital Partners y WISeSat. También se incorporó la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), entidad pública adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Los recursos captados se destinarán a aumentar la capacidad industrial, desarrollar nuevas soluciones para seguridad y defensa y respaldar la expansión internacional de la empresa.
Un mercado estratégico en expansión
Los planes de crecimiento de FOSSA coinciden con el refuerzo de las inversiones en capacidades de seguridad y defensa en España y Europa. El Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa aprobado por el Gobierno español contempló 10.471 millones de euros adicionales para 2025, de los que 3.260 millones se asignaron a telecomunicaciones y ciberseguridad, incluida la incorporación de nuevas capacidades satelitales.
En el ámbito europeo, la iniciativa Readiness 2030 plantea movilizar hasta 800.000 millones de euros para defensa. Este contexto abre oportunidades para las empresas que desarrollan tecnologías propias y pueden ofrecer capacidades espaciales destinadas a comunicaciones, seguridad e inteligencia.
Con sus nuevas instalaciones, FOSSA busca responder a esa demanda desde una estructura industrial que concentra el diseño, la fabricación y la operación de sus propios satélites. La capacidad de integrar hasta 16 unidades en paralelo y avanzar hacia plataformas de mayor tamaño constituye el siguiente paso de una compañía que aspira a ampliar su actividad internacional y reforzar su presencia en el mercado espacial vinculado a la defensa.











