El Gobierno ha aprobado el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) para el periodo 2027-2031, que movilizará cerca de 13.000 millones de euros en la red de aeropuertos gestionada por Aena. El plan supone un importante incremento del esfuerzo inversor de los anteriores marcos regulatorios y busca preparar las instalaciones para el crecimiento previsto del tráfico aéreo, con la mejora de la experiencia del pasajero como uno de sus principales objetivos.
De la inversión total, 9.991 millones corresponden a actuaciones reguladas directamente vinculadas a la actividad aeroportuaria, mientras que cerca de 3.000 millones se destinarán a inversiones no reguladas, principalmente relacionadas con actividades comerciales. El volumen de inversión regulada previsto para los próximos cinco años supone una media cercana a los 2.000 millones de euros anuales. La cifra contrasta con los 2.250 millones contemplados en el DORA II para 2022-2026, con una media anual de 450 millones, y con los 2.185,4 millones del DORA I para 2017-2021.
Una parte significativa del presupuesto se dirigirá a la transformación de las infraestructuras. Los edificios terminales concentrarán 2.851 millones de euros, mientras que otros 937 millones se destinarán al campo de vuelos. La seguridad contará con más de 1.650 millones de euros y cerca de 660 millones se dedicarán a mejorar la intermodalidad, avanzar en la descarbonización y reforzar la sostenibilidad del sistema aeroportuario. A ello se sumarán casi 400 millones para los sistemas de transporte de equipajes. El mantenimiento y la conservación de la red absorberán más de 3.240 millones de euros durante el periodo de vigencia del DORA III.
La calidad de las infraestructuras y la mejora de los espacios aeroportuarios concentrarán otros 1.859 millones, equivalentes al 19% de la inversión regulada. Estas actuaciones estarán orientadas a facilitar los procesos de embarque, optimizar los controles de seguridad y pasaportes, mejorar la accesibilidad y ordenar los flujos de viajeros.
La planificación responde también a la evolución del tráfico. Los aeropuertos de Aena cerraron 2024 con más de 309 millones de pasajeros y 2025 con 321 millones. En los siete primeros meses de 2026 superaron los 190 millones de pasajeros, un 4% más que en el mismo periodo del año anterior. En agosto se alcanzó, además, la mayor actividad aérea registrada hasta la fecha en España, con 34,9 millones de pasajeros. Las previsiones apuntan a que la red superará los 363 millones de pasajeros en 2031.
Madrid concentra la mayor inversión
Madrid-Barajas será el aeropuerto que recibirá el mayor volumen de recursos, con una inversión global de 4.477 millones de euros. Cataluña contará con 1.962 millones, de los que 1.765 millones corresponden a Barcelona-El Prat. En Canarias se invertirán 1.807 millones de euros entre los distintos aeropuertos del archipiélago, mientras que la Comunidad Valenciana recibirá más de 1.270 millones: 868 millones para Alicante-Elche y 400 millones para Valencia. Baleares superará los 1.000 millones de euros, con actuaciones en Palma de Mallorca, Ibiza, Menorca y Son Bonet. Málaga-Costa del Sol, por su parte, contará con más de 830 millones.
El plan contempla prácticamente una congelación de las tarifas aeroportuarias. Según el Gobierno, la tarifa media aumentará apenas tres céntimos de euro por pasajero cada año.
La inversión no tendrá impacto sobre los Presupuestos Generales del Estado, ya que se financiará con los ingresos generados por el propio sistema aeroportuario gestionado por Aena. El documento aprobado culmina el proceso de diálogo desarrollado a través de la Dirección General de Aviación Civil a partir de la propuesta de inversiones presentada inicialmente por Aena.
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha definido el DORA III como un “salto inversor” destinado a mantener la competitividad de la red y adaptar sus infraestructuras al crecimiento de la demanda aérea.
ALA creaposible bajar las tarifas aeroportuarias
Ante el nuevo Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) considera que existe un nuevo margen para reducir las tarifas aeroportuarias, aunque valora la moderación de la senda tarifaria finalmente aprobada por el Gobierno para el periodo 2027-2031. El DORA III establece un incremento anual de las tarifas del 0,33%, lo que supone un aumento acumulado del 1,65% durante los cinco años de vigencia. Para ALA, esta evolución se aleja de la rebaja que defendía el sector, pero supone un ajuste respecto a las pretensiones iniciales de Aena.
La asociación señala que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) había avalado la posibilidad de aplicar descensos tarifarios sin comprometer el programa de inversión regulada, que se sitúa cerca de los 10.000 millones de euros. ALA vincula esta posición con la evolución del tráfico aéreo y con la situación de los costes del gestor aeroportuario. En los ocho primeros meses de 2026, el tráfico aéreo aumentó un 3,8%, hasta alcanzar los 225 millones de pasajeros. A juicio de la asociación, este crecimiento, junto con unos costes de capital (WACC) y operativos (OPEX) ajustados, dejaba margen para una reducción de las tarifas.
La organización reclama además que las previsiones utilizadas en el marco regulatorio, especialmente las relativas al tráfico, se ajusten lo máximo posible a la evolución real del mercado. Su argumento es que unas estimaciones inferiores a la realidad pueden generar superávits regulatorios recurrentes a favor de Aena y en detrimento de las compañías aéreas y los pasajeros.
En este sentido, ALA apunta que la CNMC ha corregido anualmente al alza las previsiones de tráfico del gestor aeroportuario. La asociación considera que esta situación pone de manifiesto la conveniencia de introducir en el marco legislativo algún mecanismo que permita ajustar posteriormente las previsiones de tráfico, una herramienta que, según señala, no existe actualmente.
Ante el nuevo escenario regulatorio, ALA reclama que la senda aprobada se mantenga durante todo el periodo de vigencia del DORA III y que no se vea alterada de forma significativa mediante otros mecanismos de actualización de precios. “Reconocemos que se haya establecido una senda tarifaria moderada, aunque esperamos que no se traduzca de nuevo en un periodo en donde AENA obtenga un exceso de retorno regulado en detrimento de las compañías aéreas y los pasajeros. Ahora es importante preservar el espíritu de esta senda durante todo el periodo regulatorio, ya que sería contrario a ese objetivo el que dicha senda pudiera verse significativamente alterada por peticiones desproporcionadas e injustificadas de actualización de precios mediante algunos de los mecanismos previstos en el marco regulatorio”, señala Javier Gándara, presidente de ALA.











