Aena, la gestora de los aeropuertos españoles, ha publicado un comunicado en el que denuncia “las falsedades” de otro emitido por la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) el pasado día 3 de este mes, del que informó este diario, y exige una rectificación pública al vicepresidente regional de IATA Europa, Rafael Schvartzman.
Entre “las falsedades” que, según Aena, vertió la IATA en su comunicado de la pasada semana, la gestora aeroportuaria española destaca las referidas al incremento de tarifas en el DORA 2027-2031. “La propuesta de tarifas aeroportuarias de Aena asociada a las inversiones es un incremento de 43 céntimos de euro por pasajero de media cada año. Asimismo, se puede comprobar factualmente que, desde 2015, las tarifas aeroportuarias de Aena en realidad se han reducido un 7% en términos nominales, lo cual significa un 37% de reducción en términos reales”, indica Aena.
Sobre la evolución de los precios de los billetes de avión, Aena cree necesario subrayar que, “en términos nominales, mientras las tarifas se han reducido un 7% desde 2015, el ingreso por pasajero de las compañías aéreas de IATA en Europa ha aumentado un 26,8% en el período 2019-2025: ha pasado de 174,2 dólares por pasajero a 220,8 dólares por pasajero, es decir, 46,6 dólares más por pasajero, según los propios datos de IATA”.
“Este aumento apreciable de los ingresos por pasajero de las líneas aéreas de IATA, en marcado contraste con la referida disminución del ingreso aeronáutico por pasajero de Aena, ha propiciado que el beneficio neto de las compañías aéreas por pasajero en este período se haya más que duplicado, escalando de 5,1 a 10,6 dólares por pasajero: en conjunto, de 6.100 millones de dólares anuales a 13.200 millones de dólares anuales. Estos datos se pueden corroborar en la tabla elaborada por IATA en su documento ‘Global Outlook for Air Transport’, de diciembre de 2025”.
Sobre el supuesto “superávit de tarifa” de Aena, ésta señala que “IATA se rasga las vestiduras y denuncia que Aena ha generado 1.320 millones de euros más de beneficios de lo previsto por el marco regulador en los dos períodos DORA 1 (2017-2021) y DORA 2 (2022-2026). De manera alucinante y tendenciosa, IATA no incluye en sus cálculos los más de dos años de la pandemia de Covid y su onda expansiva en los que el tráfico aéreo se desplomó, provocando, a su vez, un derrumbe de los ingresos de Aena y la generación de pérdidas importantes. La realidad factual es que, en los períodos 2017-2021 (DORA 1) y 2022-2026 (DORA 2), Aena, hasta ahora, ha padecido un “déficit de tarifa” regulatorio (ingresos de menos) agregado de más de 550 millones de euros. Por consiguiente, no han existido los beneficios extra de 1.320 millones de euros que IATA se inventa”.
A propósito del “margen de beneficio” de Aena, ésta dice que “la confusión deliberada de IATA equivale, coloquialmente, a comparar peras con manzanas. La realidad económica es que el sector aeroportuario es muy intensivo en capital y, por tanto, en términos de “margen de beneficio” no puede compararse, sin caer en la demagogia, con el sector de las compañías aéreas. En la actividad aeroportuaria y, en general, en las actividades económicas intensivas en capital, los beneficios a los que IATA se refiere, sencillamente, remuneran un perímetro de inversiones más elevado en términos relativos que el de las aerolíneas; unas inversiones (capital) en seguridad, calidad y capacidad que son fundamentales para el buen funcionamiento de los aeropuertos”.
“IATA ignora intencionadamente el hecho de que la propuesta de DORA 3 de Aena se inserta en un estricto marco regulador definido en la Directiva Europea 2009/12/CE y en la Ley 18/2014.”, añade Aena. Y añade que “la falta de ecuanimidad y de precisión técnica de los análisis de IATA y su obsesión con la rentabilidad y los beneficios de Aena llaman fuertemente la atención… Es un serio error que IATA pretenda aumentar los beneficios de las líneas aéreas a costa de los aeropuertos, con una visión cortoplacista que comprometería la sostenibilidad a largo plazo del buen funcionamiento de las infraestructuras aeroportuarias”.
Por último, sobre el marco regulador de Aena, ésta señala que la pasada semana remitió un burofax al vicepresidente regional de IATA Europa, Rafael Schvartzman, solicitando formalmente una rectificación pública de su siguiente declaración: “Aena lleva años manipulando el sistema regulatorio, ganando millones de euros de más, a costa de los pasajeros, de las aerolíneas y de la economía española”.
“Esta afirmación imputa a Aena la comisión de un fraude financiero, es decir, una conducta de naturaleza fraudulenta y deliberadamente ilícita. Esta acusación grave carece de cualquier fundamento objetivo y proyecta sobre Aena (sus trabajadores, sus accionistas, sus directivos y sus administradores) una inaceptable sombra de ilegalidad, inmoralidad y mala actuación empresarial, incompatible con su posición de empresa aeroportuaria de primer orden y su pulcritud legal corporativa”, indica la gestora aeroportuaria.
“Finalmente, Aena considera que el modelo regulador de España es sólido y que las declaraciones de IATA cuestionan espuriamente la independencia del regulador aeroportuario y la calidad de la legislación aeroportuaria española”, concluye la empresa española.











