La 82 Asamblea General Anual (AGM) de la IATA y la Cumbre Mundial del Transporte Aéreo (WATS), que tendrán lugar del 6 al 8 de junio de 2026 en Río de Janeiro, Brasil, organizadas por LATAM Airlines Group, reúnen a los principales líderes de las aerolíneas, la cadena de valor de la aviación y los gobiernos, en un momento en que la industria aérea se enfrenta a entornos operativos, comerciales y geopolíticos complejos y dinámicos.
Según la IATA, al celebrarse en el mayor mercado de aviación de Sudamérica, la Asamblea General Anual pone de relieve el gran potencial de la aviación para convertirse en una fuerza estratégica aún más poderosa que impulse la prosperidad social y económica.
Ejecutivos de las compañías aéreas de todo el mundo, fabricantes aeronáuticos, proveedores y entidades financieras buscarán respuestas a la mayor crisis del sector desde la pandemia, en la que la guerra con Irán está disparando los precios del combustible para aviones, obligando a desviar vuelos y poniendo a prueba la capacidad de las compañías aéreas para subir las tarifas, según pronostica la agencia Reuters.
La IATA representa a más de 370 aerolíneas, que concentran alrededor del 85% del tráfico aéreo mundial, lo que le otorga un papel central en un sector donde se esperaba que los beneficios alcanzaran la cifra récord de 41.000 millones de dólares este año antes de que comenzara la guerra con Irán.
Según Reuters, los ejecutivos y analistas del sector prevén una revisión a la baja de ese pronóstico en la reunión, donde se espera que los debates se centren en el aumento vertiginoso de los precios del combustible y los temores sobre el suministro, las interrupciones en el espacio aéreo de Oriente Medio, los crecientes retrasos en la entrega de aeronaves y si las aerolíneas se están quedando aún más rezagadas en el cumplimiento de los objetivos climáticos.
Las aerolíneas de todo el mundo ya han respondido subiendo las tarifas, recortando las rutas no rentables y ahorrando dinero hasta que disminuyan las presiones, lo que plantea más dudas sobre si podrán cumplir el objetivo de la IATA de cero emisiones netas para 2050, dado el alto coste y la limitada oferta de combustible de aviación sostenible.










