AVS continúa ampliando su posicionamiento en el sector espacial combinando el desarrollo de equipos críticos para grandes misiones con su consolidación como proveedor de plataformas y misiones completas. El lanzamiento en junio de la misión Roads marca un punto de inflexión al convertirse en su primer contrato comercial en Estados Unidos como prime contractor.
Según explica Cristina Ortega, directora de Espacio de la compañía, Roads es “superimportante” porque representa el primer contrato comercial que fue una apuesta propia financiada mayoritariamente por la empresa. El proyecto no solo refuerza su papel como proveedor de plataformas, sino que amplía su alcance al incluir el suministro del segmento terreno gracias a sus capacidades propias de control de misión.
Uno de los objetivos tecnológicos centrales es la demostración de un docking autónomo: dos satélites capaces de detectarse, aproximarse y acoplarse sin intervención desde tierra. Para ello, AVS ha desarrollado las capacidades completas de rendezvous y docking. Esta tecnología habilitadora tiene aplicación directa en misiones comerciales de servicio en órbita, extensión de vida útil o retirada activa de residuos espaciales, así como en futuros escenarios de ensamblaje autónomo de grandes estructuras mediante módulos que se integren en el espacio.
En el ámbito de exploración, la compañía participa en la misión de retorno de muestras marcianas con el desarrollo de la mano robótica encargada de recoger los tubos. Más que la precisión pura, el desafío radica en gestionar desalineaciones y entornos inciertos, operando con información visual limitada y sin conocimiento total del terreno marciano. El programa se encuentra actualmente en pausa a la espera de decisiones en Estados Unidos, mientras la ESA —cliente directo de AVS— avanza hasta la CDR y estudia una posible demostración previa en entorno lunar.
AVS mantiene asimismo una presencia consolidada en programas científicos y de observación de la Tierra, suministrando mecanismos para Copernicus (Sentinel), un criostato para Athena y la sensorización de carga útil en LISA. En el campo del in-orbit servicing, desarrolla el docking system de la misión CAT, elemento crítico para capturar un objetivo y conducirlo a reentrada controlada.
En paralelo, compite en fase 1 de la misión científica Arrakis (clase F), con revisión PDR prevista en junio. El contrato, de 4,5 millones de euros durante año y medio, permitirá disponer de una plataforma científica madura y validada por la ESA, independientemente del resultado final del proceso competitivo.
El conjunto de estos programas refuerza el doble perfil de AVS: proveedor consolidado de subsistemas críticos y, cada vez más, sistemista capaz de asumir misiones completas con alto componente tecnológico.










