La empresa aeroespacial norteamericana SpaceX presentó el pasado viernes ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EEUU una solicitud “para lanzar hasta un millón de satélites con una capacidad computacional sin precedentes con objeto de crear una red de centros de datos en órbita alrededor de la Tierra para impulsar una inteligencia artificial avanzada”.
El proyecto cuya aprobación se solicita representa un salto radical sobre los planes hasta ahora desarrollados por SpaceX, que tradicionalmente se han centrado en la red Starlink de internet satelital global.
En el documento de ocho páginas dirigido a la FCC, con el título “Solicitud de autorización de lanzamiento y operación para los sistemas del Centro de Datos Orbitales de SpaceX”, la empresa norteamericana expone su proyecto: pretende desplegar un sistema de hasta un millón de satélites para operar dentro de estrechas capas orbitales que abarcan hasta 50 kilómetros cada una para dejar suficiente espacio para evitar problemas con otros sistemas. El suyo operaría entre 500 y 2.000 kílómetros de altitud y con inclinaciones orbitales sincrónicas con el sol de 30 grados.
SpaceX proyecta diseñar y operar diferentes versiones de hardware satelital para optimizar las operaciones en las capas orbitales. El sistema se basará casi exclusivamente en enlaces ópticos de alto ancho de banda para las comunicaciones. Estos enlaces ópticos enrutarán el tráfico dentro de la red y hacia los satélites de la constelación Starlink, a través de su malla láser de alta capacidad y alta fiabilidad, que a su vez transmitirá el tráfico a estaciones terrestres autorizadas.
«El lanzamiento de un millón de satélites que operan como centros de datos orbitales es un primer paso hacia una civilización de nivel Kardashev II, capaz de aprovechar al máximo la energía del Sol, a la vez que respalda aplicaciones basadas en inteligencia artificial para miles de millones de personas hoy en día y garantiza el futuro multiplanetario de la humanidad entre las estrellas», indica el escrito de solicitud de aprobación dirigido a la FCC.
Y añade que «con la capacidad de Starship para entregar un tonelaje sin precedentes a la órbita para la computación de IA, la capacidad de procesamiento de inteligencia en el espacio podría superar el consumo eléctrico de toda la economía estadounidense, sin el inmenso coste ni la interrupción que supone reconstruir la sobrecargada red eléctrica de la Tierra para satisfacer la explosiva demanda de centros de datos. A su vez, los satélites, que funcionarán como centros de datos orbitales alimentados por energía solar, son la forma más rentable, energéticamente eficiente y respetuosa con el medio ambiente de construir infraestructura para satisfacer la creciente demanda de bienes y servicios basados en IA».
La idea del centro de datos espaciales proyectado por SpaceX pretende trasladar parte del cómputo que hoy hacen los ‘data centers’ terrestres (nube, IA, almacenamiento, procesamiento masivo) a una red de satélites con capacidad de cálculo, interconectados entre sí. En vez de que el satélite solo retransmita señal, como telecomunicaciones clásicas, cada unidad tendría: Chips de procesamiento (CPU / GPU / aceleradores de IA), memoria y almacenamiento, energía solar continua y enlaces láser entre satélites para mover datos sin pasar por tierra. Sería como una “nube distribuida en el espacio”.
Pero, a juicio de los expertos, los problemas y desafíos del proyecto serían muchos. El contingente de basura espacial y el tráfico orbital de un millón de satélites no tendría precedentes, así como el riesgo de colisiones, entre otros muchos inconvenientes casi insalvables.











