Sener ha alcanzado un nuevo hito en la misión científica Comet Interceptor de la Agencia Espacial Europea (ESA) tras la recepción de las primeras unidades de vuelo del instrumento Dust Field & Plasma (DFP-B2), uno de los elementos clave de la carga útil de la misión. Este avance confirma el grado de madurez tecnológica del sistema y su preparación para su integración en la arquitectura del proyecto.
Comet Interceptor, integrada en el Programa Científico de la ESA y adoptada en junio de 2022, tiene como objetivo explorar por primera vez un cometa de período largo en su entrada inicial al Sistema Solar interior. Se trata de una misión singular, ya que su objetivo aún no ha sido identificado: el plan es localizar un cometa adecuado tras el lanzamiento y ejecutar un sobrevuelo a alta velocidad que permita observar un objeto “dinámicamente nuevo”, conservando material primigenio de las primeras etapas del Sistema Solar.
La misión se articula en torno a una nave principal y dos sondas que realizarán mediciones simultáneas desde distintos puntos durante el encuentro con el cometa. Este enfoque permitirá obtener un perfil tridimensional del entorno comentario, aportando información sobre su interacción con el viento solar y sobre sus propiedades físicas y químicas.
En este contexto, el instrumento DFP-B2 desempeña un papel fundamental. Liderado por el instituto polaco CBK y con la participación de diversas instituciones científicas europeas, está diseñado para operar tanto en la nave principal como en una de las sondas, permitiendo la realización de experimentos multidisciplinares a diferentes distancias del núcleo. Su objetivo es caracterizar el polvo, el plasma y los campos presentes en el entorno del cometa, contribuyendo a una visión integral del fenómeno.
Sener ocupa una posición central en el programa como contratista principal para el diseño y la fabricación de una de las sondas, que será liberada desde la nave principal, liderada por OHB Italia. En este papel, la compañía española coordina un consorcio internacional formado por más de ocho empresas de seis países, entre ellas SAFT (Francia), MSC (Canadá), LENS (Países Bajos), Euro-Composites (Luxemburgo) y FHP (Portugal).
La sonda desarrollada por Sener, de aproximadamente medio metro de diámetro, menos de un metro de altura y una masa cercana a los 40 kilogramos, será desplegada hacia el núcleo del cometa para realizar observaciones a corta distancia, mientras que la nave principal permanecerá en una posición más alejada. Este diseño implica afrontar importantes retos tecnológicos, especialmente en lo relativo a la resistencia en un entorno con alta presencia de partículas y bajo estrictas limitaciones de masa y potencia.
Además de la sonda, Sener suministra otros elementos esenciales para la misión, como las antenas de comunicación de la nave, encargadas del enlace con la Tierra y la transmisión de datos científicos, y el mecanismo de separación entre la nave y la sonda, desarrollado por su filial en Polonia. Asimismo, participa en distintos instrumentos científicos tanto en las sondas como en la nave principal, en colaboración con el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).
El lanzamiento de Comet Interceptor está previsto para finales de 2028 o comienzos de 2029. Tras su puesta en órbita, la nave se dirigirá al punto de Lagrange Sol-Tierra L2, donde permanecerá a la espera de identificar el objetivo adecuado. Una vez localizado, iniciará su trayectoria hacia el cometa seleccionado.
Con este nuevo hito, Sener y el conjunto de socios industriales y científicos continúan avanzando en una misión que aspira a proporcionar datos inéditos sobre los orígenes del Sistema Solar, mediante el estudio directo de uno de sus cuerpos más primitivos.










