Ryanair reclama a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, una reforma inmediata del control del tráfico aéreo en la UE para garantizar la protección de los sobrevuelos durante las huelgas nacionales de los servicios de control aéreo. La aerolínea advierte de que, en caso contrario, Von der Leyen debería presentar su dimisión.
La petición se produce tras los más de 190 vuelos y 35.000 pasajeros afectados por retrasos de hasta tres horas como consecuencia de la última huelga del ATC francés, que interrumpió las operaciones el mismo 18 de septiembre. Según Ryanair, el 70% de los vuelos impactados fueron sobrevuelos, es decir, trayectos que atraviesan el espacio aéreo francés pero no tienen origen ni destino en el país.
La compañía sostiene que estos retrasos “podrían haberse evitado” si en los últimos seis años la Comisión hubiera impulsado reformas como la separación del espacio aéreo superior y la gestión de los sobrevuelos por parte de Eurocontrol durante huelgas nacionales.
Ryanair recuerda que el Informe Draghi sobre competitividad, publicado en septiembre de 2024, cifraba en miles de millones las pérdidas derivadas de las ineficiencias del sistema de ATC y los retrasos que genera. Las aerolíneas europeas coinciden en reclamar dos medidas principales:
– Dotación completa de personal en los servicios nacionales de control del tráfico aéreo para la primera oleada de vuelos matutinos, con posibles sanciones en caso de incumplimiento.
– Protección de los sobrevuelos durante las huelgas nacionales para garantizar la continuidad del Mercado Único del transporte aéreo.
Además, los sindicatos franceses han convocado nuevas huelgas entre el 7 y el 9 de octubre, lo que podría provocar más cancelaciones y retrasos en vuelos que sobrevuelan Francia.
El CEO de Ryanair, Michael O’Leary, ha criticado duramente la inacción de la Comisión y asegura que “miles de pasajeros de la UE han visto sus planes alterados mientras Ursula von der Leyen sigue sin hacer nada. Si no va a proteger los sobrevuelos, debería hacerse a un lado y dejar que alguien competente haga el trabajo. Europa necesita reformas y competitividad, no promesas vacías”.











