Nueve personas murieron el pasado domingo al estrellarse el avión Learjet 60 en que viajaban en una zona residencial cerca de Cresthaven, Florida, según informó la Federal Aviation Administration (FAA) de EEUU. Los investigadores de seguridad aérea ven indicios preliminares de que el avión pudiera empezar a desintegrarse antes de impactar contra el suelo.
La aeronave había despegado del aeropuerto internacional Austin-Bergstrom en Texas y se dirigía al aeropuerto North Eleuthera en las Bahamas. El Learjet 60 es un avión ejecutivo de tamaño medio, fabricado por Bombardier en Wichita, Kansas, EEUU. Es propulsado por dos motores Pratt & Whitney Canada.
En el audio de control de tráfico aéreo capturado por LiveATC.net y revisado por Flightradar24, la tripulación informó sobre condiciones de formación de hielo y turbulencia moderada, y solicitó un «mejor vuelo». A continuación, la tripulación informó al control de tráfico aéreo que estaban volando en una zona de precipitaciones y solicitó un ascenso a 37.000 pies, tal como informó el servicio en Internet de seguimiento de vuelos de aeronaves.
La FAA y la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) investigan el accidente y proporcionarán todas las actualizaciones.











