Tras casi una década de exhaustiva revisión, la Administración Federal de Aviación (FAA) de EEUU ha emitido un certificado de tipo modificado y un registro de limitaciones de producción actualizado para el Boeing 737 MAX-7.
Esta aprobación refleja años de trabajo constante para resolver problemas técnicos complejos y completar una revisión exhaustiva del diseño de la aeronave y los análisis de seguridad correspondientes, según indica la FAA en un comunicado.
A lo largo del proceso, la FAA realizó o revisó directamente un trabajo significativo relacionado con los controles de vuelo, las evaluaciones de seguridad de los sistemas, los factores humanos, los sistemas de alerta para la tripulación y otras áreas novedosas, complejas o críticas para la seguridad, además de exigir pruebas, cambios de diseño y análisis adicionales cuando fue necesario.
Antes de otorgar la aprobación, la FAA exigió que el MAX-7 incorporara mejoras clave que cumplieran con los requisitos de la Ley de Certificación, Seguridad y Responsabilidad de Aeronaves (ASCAP) y las recomendaciones de la National Transportation Safety Board (NTSB) estadounidense, incluyendo actualizaciones del software de control de vuelo, el sistema de alerta para la tripulación y un sistema antihielo del motor rediseñado. Estos cambios proporcionan a los pilotos información y advertencias más claras y evitan el sobrecalentamiento de la entrada de aire del motor, lo que podría debilitar la estructura circundante.
Los inspectores de seguridad de la FAA permanecerán en las instalaciones de producción de Boeing en todo el país para supervisar de cerca el proceso de fabricación, lo que incluye la observación y evaluación del Sistema de Gestión de la Seguridad (SMS) de Boeing y su cultura de seguridad.
El certificado de tipo modificado confirma que la aeronave cumple con todos los requisitos de diseño y seguridad aplicables, y el registro de limitación de producción actualizado autoriza a Boeing a comenzar la producción de la aeronave.











