La Administración Federal de Aviación (FAA) de EEUU está investigando un incidente de seguridad aérea ocurrido este martes en el que se vio involucrado el helicóptero militar Marine One que trasladaba al presidente norteamericano Donald Trump, según informó el propio organismo, tal como recoge la agencia Reuters.
El helicóptero presidencial despegó de la Casa Blanca, pero los controladores de tráfico aéreo no habían suspendido los vuelos comerciales en el cercano Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, como exigen los protocolos de seguridad. No parece que se tratara de una situación de proximidad peligrosa ni que las aeronaves estuvieran en trayectoria de colisión, declaró la FAA.
Según fuentes consultadas por Reuters, el vuelo 3742 de Envoy Air, un avión regional E170 con destino a Pensacola, Florida, se vio involucrado en el aparente incidente de pérdida de separación con el helicóptero presidencial Marine One. Envoy es una filial de American Airlines.
El control de tráfico aéreo de la FAA suele recibir un aviso con al menos tres minutos de antelación antes del despegue del Marine One para proceder al cierre del tráfico en el aeropuerto Reagan.











