La Agencia Espacial Europea (ESA) prevé realizar seis lanzamientos del cohete Ariane 6 en 2026 y elevar esa cifra a entre nueve y 10 en 2027. La disponibilidad de impulsores es actualmente uno de los principales condicionantes para aumentar el ritmo de operaciones, por lo que la agencia estudia distintas opciones para incrementar la cadencia sin acometer grandes inversiones.
Estos planes se abordaron durante la reunión del Consejo de la ESA celebrada los días 21 y 22 de octubre en París, en la que también se avanzó en los preparativos de la próxima Conferencia Ministerial, prevista para el 15 de diciembre en Roma. La cita deberá definir las prioridades de los Estados miembros para los próximos años, entre ellas la exploración espacial y el refuerzo de las capacidades europeas.
Josef Aschbacher, director general de la ESA, aseguraba en la rueda de prensa que espera que Ariane 6 alcance entre nueve y 10 lanzamientos en 2027, frente a los seis previstos para este año. La mayor parte de los vuelos corresponderá a la versión Ariane 64, equipada con cuatro impulsores, mientras que se realizarán menos misiones con Ariane 62, que utiliza dos.
La disponibilidad de estos componentes constituye uno de los principales límites para aumentar el ritmo de lanzamientos, ya que la versión Ariane 64 requiere el doble de impulsores que la Ariane 62. La agencia está estudiando cómo elevar la cadencia con los medios disponibles, aunque una frecuencia de alrededor de 15 lanzamientos anuales podría hacer necesaria una segunda plataforma de lanzamiento. Esta opción no se contempla antes de 2031 o 2032.
Durante la comparecencia, Aschbacher también abordó los problemas relacionados con la turbobomba del lanzador. Según explicó la dirección de la ESA, ya se han realizado pruebas y continúan los ensayos adicionales. La agencia enmarca estas comprobaciones en la fase inicial de desarrollo operativo del cohete y no considera que deban comprometer su evolución a largo plazo.
La Conferencia Ministerial, el próximo hito
La reunión ministerial del 15 de diciembre en Roma será el siguiente gran hito institucional de la agencia. El Consejo trabaja en la resolución que se presentará a los ministros, mientras avanza la preparación de la documentación que deberán examinar los Estados miembros. Uno de los asuntos centrales será la autonomía europea en el espacio.
El director general de la ESA defendió que esta capacidad no significa actuar de manera aislada, sino desarrollar medios propios y, al mismo tiempo, mantener la cooperación internacional. Entre los temas que podrían llegar a la reunión figuran las capacidades europeas para realizar vuelos tripulados.
La relación entre la ESA y la Unión Europea también ocupó parte de las conversaciones. La agencia sigue de cerca las propuestas vinculadas al marco financiero plurianual de la UE para 2028-2034, el Fondo Europeo de Competitividad, la Ley Espacial de la UE y la regulación de la Agencia de la Unión Europea para el Programa Espacial (EUSPA).
La ESA defiende una distribución clara de responsabilidades entre las instituciones europeas, con el objetivo de evitar duplicidades y aprovechar su experiencia técnica y operativa en el desarrollo de programas espaciales.

La ESA investiga el fallo de Space Rider
La agencia también ofreció detalles sobre el incidente registrado el 6 de octubre durante una prueba de caída de Space Rider en Cerdeña. Géraldine Naja, directora de Transporte Espacial, aseguró a los periodistas que el ensayo se realizó con una maqueta del vehículo lanzada desde un helicóptero para comprobar el funcionamiento de su sistema de recuperación. El paracaídas inicial se desplegó correctamente, pero el parapente que debía intervenir después no funcionó como estaba previsto. Como consecuencia, el modelo no pudo reducir suficientemente la velocidad antes de impactar contra el suelo.
Todos los componentes fueron recuperados y se ha abierto una investigación para determinar las causas del fallo. En el momento de la comparecencia todavía no se había identificado el origen del problema. La ESA confía en que el incidente no afecte al calendario de cualificación del vehículo, dado que las actividades pendientes no forman parte de la ruta crítica del programa. No obstante, la evolución de los plazos dependerá de los resultados de la investigación.
Dos nuevos directores para la agencia
El Consejo también ha avanzado en la renovación de puestos directivos de la ESA. Andrzej Banasiak asumirá la dirección de Comercialización y Alianzas Industriales el 1 de enero de 2027. Con más de 25 años de experiencia internacional en los sectores espacial, de defensa, aeroespacial y tecnológico, procede del grupo Safran, donde ocupa el cargo de delegado para Polonia y dirige Safran Electronics & Defense Poland.
Su trayectoria incluye responsabilidades en empresas como Rheinmetall Electronics Hungary, Thales Alenia Space Polska, GE y Boeing. Su cometido estará relacionado con el desarrollo comercial, las alianzas internacionales y el crecimiento industrial.
Nicolaus Hanowski será el nuevo director de Operaciones Espaciales a partir de la misma fecha. Con más de 25 años de experiencia en el sector, dirige desde 2014 el departamento de Gestión de Misiones y Segmento Terreno de Observación de la Tierra de la ESA. Su carrera combina responsabilidades técnicas y de gestión en operaciones de satélites, programas espaciales, arquitectura de sistemas terrestres y observación de la Tierra.
Hanowski estará al frente de las operaciones desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), en Darmstadt, Alemania, mientras que Banasiak desarrollará su actividad en el Centro Europeo de Aplicaciones Espaciales y Telecomunicaciones (ECSAT), en Harwell, Reino Unido. Ambos nombramientos entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.











