Saab ha formalizado un contrato con la Dirección General de Armamento de Francia (DGA, por sus siglas en francés) para el suministro de dos aeronaves GlobalEye de alerta temprana y control aerotransportado (AEW&C). El acuerdo incluye, además de las plataformas aéreas, el equipamiento en tierra, la formación y el soporte asociados al sistema.
El valor del pedido se sitúa en torno a los 12.300 millones de coronas suecas (1.136,8 millones de euros) y las entregas están previstas en el periodo comprendido entre 2029 y 2032. El contrato contempla igualmente una opción para que la DGA adquiera hasta dos aeronaves adicionales, lo que ampliaría la flota francesa basada en esta solución.
Con esta decisión, Francia incorpora a sus capacidades un sistema de alerta temprana y control considerado de última generación. Según ha señalado Micael Johansson, presidente y consejero delegado de Saab, la selección de GlobalEye pone de manifiesto la solidez de la cooperación entre Saab y Francia y supone una apuesta por una tell solution moderna y avanzada en el ámbito AEW&C. Johansson subrayó asimismo que esta elección refuerza el compromiso francés con la soberanía nacional y contribuye al fortalecimiento de la protección global en Europa, en un contexto en el que tanto Suecia como Francia operarán el sistema GlobalEye.
GlobalEye es una solución multidominio de alerta temprana y control que integra un conjunto de sensores activos y pasivos capaces de detectar e identificar objetivos a gran distancia en los ámbitos aéreo, marítimo y terrestre. El sistema proporciona información en tiempo real a fuerzas aéreas, ejércitos y armadas, lo que permite mejorar de forma significativa el conocimiento de la situación y anticipar la detección de amenazas potenciales.
La combinación de sensores y capacidades de mando y control convierte a GlobalEye en una herramienta clave para la vigilancia y la gestión del espacio aéreo y de los entornos marítimo y terrestre, facilitando la coordinación entre distintos componentes de las fuerzas armadas. Con este contrato, Francia refuerza sus capacidades de vigilancia y control, al tiempo que consolida la cooperación industrial y tecnológica europea en el ámbito de los sistemas avanzados de defensa aérea.











