Embraer y Saab han firmado un Heads of Agreement (HoA) que establece el marco para la posible producción de otros 20 cazas Gripen en el complejo industrial que Embraer posee en Gavião Peixoto, en el estado brasileño de São Paulo. El acuerdo prevé que ambas compañías formalicen el contrato definitivo a lo largo de 2026.
En virtud de este principio de acuerdo, Embraer asumirá el ensamblaje de las nuevas aeronaves en sus instalaciones brasileñas, complementando la línea de montaje final que Saab opera en Linköping (Suecia) con el objetivo de responder al crecimiento de la demanda internacional del caza sueco.
El anuncio, realizado durante el Salón Aeronáutico Internacional de Farnborough, supone un nuevo paso en la colaboración que ambas empresas mantienen desde hace más de una década y permitirá incrementar la capacidad de producción dentro de un modelo industrial integrado a escala global, además de aportar una mayor flexibilidad para atender futuros requerimientos de clientes.
El presidente y consejero delegado de Embraer Defense & Security, Bosco da Costa Junior, señaló que la ampliación de la colaboración refleja la confianza mutua consolidada durante los últimos diez años y refuerza el papel estratégico que desempeña la compañía brasileña dentro del programa Gripen. Según explicó, Embraer está preparada para incrementar la capacidad de producción si la demanda del mercado así lo requiere.
Por su parte, el presidente y consejero delegado de Saab, Micael Johansson, afirmó que esta alianza reafirma el compromiso a largo plazo de la compañía con Latinoamérica y permitirá reforzar las capacidades industriales, ampliar la capacidad disponible para futuras oportunidades de negocio y responder a las necesidades cambiantes de los clientes de la región.
Gavião Peixoto, un centro estratégico para el programa Gripen
El complejo industrial de Gavião Peixoto alberga la única línea de ensamblaje final del Gripen situada fuera de Suecia y se ha consolidado como un centro estratégico gracias a sus capacidades de fabricación avanzada, su personal especializado y su capacidad de producción.
Las instalaciones operan dentro de un modelo industrial global que integra proveedores brasileños e internacionales, una estructura que, según destacan ambas compañías, favorece el aumento de la producción y genera nuevas oportunidades para el desarrollo de programas aeroespaciales de alta tecnología.
La colaboración entre Embraer y Saab se ha apoyado, durante más de 10 años, en un amplio programa de transferencia tecnológica y formación desarrollado en el marco del programa Gripen para la Fuerza Aérea Brasileña (FAB).
Gracias a esta cooperación, ingenieros, pilotos de pruebas, técnicos, operarios de montaje y especialistas en mantenimiento brasileños han recibido formación en Suecia, contribuyendo al intercambio de conocimiento y de mejores prácticas entre ambas empresas.
Según destacan Embraer y Saab, esta cooperación ha permitido fortalecer las capacidades industriales de ambas compañías y sentar las bases para nuevas oportunidades de crecimiento a largo plazo en el ámbito de la industria aeroespacial de alta tecnología.











