La Agencia Espacial Europea (ESA) ha adjudicado 1,5 millones de euros a la alicantina Emxys para liderar el desarrollo de uno de los dos CubeSats que viajarán a bordo de la Misión Rápida Apophis para la Seguridad Espacial (Ramsés). La partida procede del presupuesto aprobado en julio de 2024 para los preparativos de la misión y se centra en financiar las fases de diseño preliminar y validación tecnológica del nanosatélite.
En un contexto de presión sobre los programas científicos de la ESA, la elección de un CubeSat responde a una estrategia de reducción de riesgos y costes. Con un desembolso moderado (inferior al 5 % del coste típico de una sonda de clase media) el organismo pretende multiplicar el retorno científico al complementar la nave principal de Ramsés con plataformas ligeras capaces de asumir operaciones de mayor riesgo, como el descenso y el aterrizaje sobre el asteroide.
Ramsés utilizará un conjunto de instrumentos científicos en la nave espacial principal y dos CubeSats más pequeños que se desplegarán en Apophis para realizar un estudio exhaustivo antes y después de la forma del asteroide, la estructura de la superficie, la cohesión, la órbita, la rotación y más.
La gravedad terrestre inducirá fuerzas de marea en el asteroide que probablemente alterarán algunas de estas propiedades durante el sobrevuelo. Al analizar estos cambios, Ramsés ayudará a los científicos a comprender mejor cómo responde un asteroide a las fuerzas externas. Este conocimiento es importante para evaluar la mejor manera de desviar un asteroide peligroso si descubrimos uno en trayectoria de colisión con la Tierra en el futuro.
El primer CubeSat de Ramsés, anunciado en marzo, realizará sondeos de radar para aprender más sobre la estructura interior de Apophis y analizar su entorno de polvo circundante. El segundo CubeSat, liderado por Emxys, se desplegará desde la nave espacial principal a pocos kilómetros de Apophis. Estudiará la forma y las propiedades geológicas del asteroide y realizará una maniobra de aproximación autónoma antes de intentar aterrizar en su superficie. Si el aterrizaje es exitoso, también medirá la actividad sísmica del asteroide.
“Aterrizar en un asteroide es un gran desafío”, afirma Paolo Martino, director del proyecto Ramsés. “La forma irregular y las propiedades de la superficie dificultan la identificación de un punto de aterrizaje estable, mientras que la baja gravedad dificulta permanecer en la superficie sin rebotar y alejarse a la deriva”.
Pero la oportunidad de estudiar Apofis desde la superficie durante este raro fenómeno natural es muy emocionante y de gran valor científico. Los CubeSats de Ramsés intentarán realizar actividades de mayor riesgo y alta rentabilidad que la nave principal no puede, como un aterrizaje. De esta manera, nos ayudarán a maximizar el rendimiento científico de la misión, lo cual es crucial, ya que se cree que un asteroide de este tamaño pasa tan cerca de la Tierra solo una vez cada pocos miles de años.
“Este proyecto marca un hito para nuestra empresa”, afirmó José A. Carrasco, director general de Emxys. “Contribuir a una misión que monitorizará uno de los encuentros más cercanos de la Tierra con un gran asteroide representa un reto científico y tecnológico de máximo nivel. Nos enorgullece aportar nuestras capacidades a los esfuerzos europeos de defensa planetaria”.
GMV (España), GomSpace (Dinamarca), ISAE-SUPAERO (Francia) y el Observatorio Real de Bélgica se unen a Emxys en el consorcio europeo que desarrolla el CubeSat . Emxys contribuyó al gravímetro GRASS del CubeSat Juventas, transportado por la misión Hera de la ESA, que actualmente se dirige al sistema binario de asteroides Didymos para estudiar las consecuencias del primer intento de la humanidad de desviar un asteroide.











