Una vez que la tripulación del vuelo Artemisa se encuentra a salvo de regreso en la Tierra, la Nasa y sus socios centran ahora su atención en los preparativos para la misión Artemisa III del próximo año, en la que una nueva tripulación de la nave Orion pondrá a prueba las operaciones integradas con módulos de aterrizaje lunares de construcción comercial en órbita terrestre baja, anunció la Nasa
En el marco de una era dorada de innovación y exploración, la Nasa enviará a los astronautas del programa Artemisa en misiones cada vez más desafiantes para explorar más la Luna en busca de descubrimientos científicos, beneficios económicos, establecer una presencia humana duradera en la superficie lunar y sentar las bases para enviar a los primeros astronautas -astronautas estadounidenses- a Marte, añade la agencia.
La ciencia de Artemisa II allanará el camino para futuras misiones a la superficie de la Luna, al ayudar a avanzar en las operaciones de la misión y entrenar a los astronautas para que utilicen un criterio bien fundamentado para identificar áreas de gran interés para la ciencia y la exploración.
El administrador de la Nasa, Jared Isaacman, en su bienvenida a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, declaró que “Artemisa II demostró una habilidad, valentía y dedicación extraordinarias, ya que la tripulación impulsó a Orion, el SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la exploración humana más allá de lo que jamás se había logrado. Como los primeros astronautas en volar este cohete y esta nave espacial, la tripulación asumió un riesgo significativo en aras del conocimiento adquirido y el futuro que estamos decididos a construir. La Nasa también reconoce las contribuciones de todo su personal, junto con nuestros socios internacionales, cuya experiencia y compromiso fueron esenciales para el éxito de esta misión. Con Artemisa II completada, ahora nos centramos con confianza en el ensamblaje de Artemisa III y en la preparación para regresar a la superficie lunar, construir la base y no volver a abandonar la Luna jamás”.
Por su parte, Amit Kshatriya, administrador adjunto de la agencia, dijo que “la tripulación de Artemisa II está en casa. Los sistemas de entrada, descenso y aterrizaje funcionaron según lo previsto y la prueba final se completó como se esperaba. Este momento pertenece a los miles de personas de 14 países que construyeron, probaron y confiaron en este vehículo. Su trabajo protegió cuatro vidas humanas que viajaban a 40.000 kilómetros por hora y las trajo de vuelta a la Tierra sanas y salvas. Artemisa II demostró la eficacia del vehículo, de los equipos, de la arquitectura y de la colaboración internacional que permitirán el regreso de la humanidad a la superficie lunar. Reid, Victor, Christina y Jeremy llevaron las esperanzas de este mundo más lejos de lo que los humanos han viajado en más de medio siglo. Hace 53 años, la humanidad abandonó la Luna. Esta vez, regresamos para quedarnos. El futuro está en nuestras manos”.










