Voyager Technologies ha firmado un acuerdo para adquirir Astrobotic Technology, empresa estadounidense especializada en servicios comerciales de transporte lunar, sistemas energéticos para la superficie de la Luna y tecnologías de cohetes reutilizables. La operación supone un paso estratégico dentro de los planes de la compañía para desarrollar capacidades integradas destinadas a la exploración y presencia continuada en el entorno lunar.
Con sede en Pittsburgh, Astrobotic se ha consolidado como uno de los actores más relevantes en el desarrollo de soluciones comerciales para misiones lunares. Su incorporación permitirá a Voyager ampliar su capacidad operativa en áreas clave como el aterrizaje en la superficie lunar, el suministro energético y la ejecución de misiones de larga duración.
Según explicó Dylan Taylor, presidente y consejero delegado de Voyager, la compañía busca construir la infraestructura necesaria para hacer posible una presencia permanente de Estados Unidos en la Luna. En este sentido, destacó que la incorporación de Astrobotic aporta las capacidades operativas y tecnológicas necesarias para desarrollar misiones críticas y repetibles en el entorno lunar.
La adquisición se suma a otras iniciativas impulsadas recientemente por Voyager en el ámbito espacial. Tras su inversión estratégica en la arquitectura de hábitats expandibles desarrollada por Max Space, la compañía aspira a disponer de una cadena completa de capacidades para operaciones lunares.
Esta infraestructura abarcaría desde la gestión de misiones, comunicaciones y sistemas de propulsión hasta el transporte de cargas a la superficie mediante los módulos de aterrizaje Peregrine y Griffin de Astrobotic. También incluiría soluciones de distribución energética a través del sistema LunaGrid, capacidades de habitabilidad de larga duración proporcionadas por Max Space, tecnologías para la mitigación del polvo lunar y sistemas destinados a la producción de recursos in situ.
Para Astrobotic, la operación supone una oportunidad para acelerar el desarrollo de sus programas. Su consejero delegado, John Thornton, señaló que la compañía nació con el objetivo de demostrar que las empresas comerciales podían operar con éxito en la Luna y que la integración en Voyager aporta la escala y los recursos necesarios para avanzar hacia una presencia continua en la superficie lunar.
Apoyo a los objetivos lunares de Estados Unidos
La operación está alineada con los objetivos del programa Artemisa de la Nasa y con la estrategia estadounidense de establecer una presencia permanente en la Luna antes de finales de esta década. Voyager ha manifestado su intención de incrementar las inversiones destinadas a ampliar las capacidades lunares de Astrobotic y sus programas de cohetes reutilizables.
Entre los proyectos actualmente en desarrollo figura Griffin Mission One, recientemente anunciada como parte de Moon Base II de la Nasa y que continúa avanzando conforme al calendario previsto.
Una vez completada la adquisición, todo el portfolio de Astrobotic pasará a integrarse dentro de Voyager. La sede de Moon Base en Pittsburgh se convertirá en el centro de las actividades lunares de la compañía, con el objetivo de mantener la continuidad de los programas en marcha y reforzar el desarrollo de futuras capacidades.
La transacción está sujeta a las autorizaciones regulatorias habituales y se prevé que quede formalizada a comienzos de julio de 2026. El importe de la operación podría alcanzar aproximadamente 300 millones de dólares, incluyendo pagos contingentes, mediante una combinación de efectivo y acciones.











