A sus 32 años, el valenciano Marcos Tudela ha construido una trayectoria diversa como piloto de helicópteros que hoy culmina en un puesto de alta responsabilidad: volar en misiones medicalizadas para la compañía Elliance. En paralelo, ejerce como instructor en European Flyers, la misma escuela en la que obtuvo su licencia, convencido de la importancia de transmitir conocimientos y valores a la nueva generación de profesionales.
En conversación con Actualidad Aeroespacial, Tudela repasa cómo es el día a día en una operación donde cada minuto cuenta, los retos de la profesión y el papel que juega la formación especializada en un sector con elevada empleabilidad.
El piloto describe su labor con sencillez. “El papel del piloto de medicalizado es el de pilotar una ambulancia que vuela”. A bordo, el equipo lo completan un médico, un enfermero y un mecánico/tripulante. Las misiones se activan mediante una llamada que incluye la localización y el escenario médico. A partir de ahí, entran en juego múltiples variables que determinan la viabilidad y ejecución del vuelo.
“Se pueden dar muchos escenarios: desde aterrizar en lugares ya reconocidos hasta en ubicaciones remotas; desde llegar cuando ya hay ayuda sanitaria, hasta ser los primeros en asistir. Nuestro objetivo es proporcionar ayuda lo antes posible y reducir los tiempos para pacientes que son tiempo-dependientes”, explica Tudela.
Retos y toma de decisiones
El piloto reconoce que no existen dos misiones iguales: cambian los pacientes, las condiciones meteorológicas y los escenarios. En este contexto, la gestión de situaciones críticas es clave. “Factores como el combustible, el viento, la altura del punto de toma o la visibilidad son esenciales. Surgen imprevistos y hay que mantener la calma y ser resolutivo. Al final, lideras un equipo en la parte aeronáutica”.
Entre las condiciones más difíciles a las que se ha enfrentado, destaca los techos de nubes bajos y la mala visibilidad. “Es crítico el límite entre poder salir y no salir. Como piloto, hay que aprender a decir no cuando corresponde”.
Formado en parte en Estados Unidos y en parte en European Flyers, Tudela subraya la importancia de la seguridad operacional, la humildad y la constancia como pilares de su carrera. “La escuela me dio las capacidades necesarias para seguir aprendiendo y entendí la gran importancia de los instructores en el futuro de cada piloto. Por eso hoy soy uno de ellos”.
El salto del aula a las operaciones reales lo realizó de forma progresiva: primero en fotografía aérea, luego como instructor, más tarde en transporte VIP e incendios, hasta llegar al ámbito medicalizado. Una trayectoria diversa que, según afirma, refuerza la curva de aprendizaje permanente que caracteriza la profesión.
Empleabilidad y futuro
El piloto confirma la alta empleabilidad del sector asegurando que “prácticamente todos los alumnos que completan el curso de piloto de helicóptero acceden al mercado laboral de forma inmediata”. Para especializarse en áreas como incendios o medicalizado, generalmente son las propias operadoras quienes financian la formación específica, en función de la experiencia del candidato.
De cara al futuro, Tudela considera necesaria una mayor protección laboral y asegura que “los pilotos de helicópteros necesitamos un convenio que nos ampare, como ocurre en ala fija, para garantizar las condiciones de la profesión. Cada despegue conlleva un riesgo, al que se suman las labores que realizamos”.
En este contexto, destaca el papel de la formación especializada. “European Flyers se adapta a la evolución del sector ofreciendo calidad tanto teórica como práctica. Nuestros instructores son también pilotos en activo en distintas operaciones, lo que enriquece enormemente la enseñanza”, comenta el piloto.
Para Tudela, la pasión por los helicópteros estuvo presente desde la infancia. Hoy, tras cada jornada, encuentra su mayor recompensa en regresar a la base con la certeza de haber cumplido una misión: “Lo que más me llena es volver al final del día con el sol cayendo y sentir que el esfuerzo dio sus frutos. Te sientes un afortunado, y eso no tiene precio”.
Puede ver la entrevista completa en la revista del mes de septiembre.











