Un cohete Soyuz-2.1a despegó con éxito el 3 de abril a las 09:28, hora de Moscú, desde la plataforma del Cosmódromo Estatal de Pruebas de Plesetsk, colocando su carga útil en la órbita prevista. El lanzamiento se desarrolló sin incidencias, con un comportamiento nominal de los sistemas de propulsión a lo largo de todas las fases críticas del ascenso.
Los motores RD-107A y RD-108A, fabricados por la empresa UEC-Kuznetsov, con sede en Samara y perteneciente a la Corporación Unida de Motores de Rostec, fueron los encargados de impulsar la primera y segunda etapa del lanzador. Según los datos facilitados, ambas unidades funcionaron “a la perfección”, garantizando el correcto desarrollo de la misión.
Los motores RD-107A y RD-108A constituyen la base del sistema de propulsión de todos los vehículos de la familia Soyuz. El primero, destinado a la etapa inicial, ofrece un empuje de 85,6 toneladas-fuerza a nivel del suelo, con un impulso específico en vacío de 320,2 segundos. Por su parte, el RD-108A, que equipa la segunda etapa, alcanza 80,8 toneladas-fuerza y un impulso específico de 320,6 segundos.
Estos parámetros reflejan la continuidad tecnológica de una arquitectura de propulsión ampliamente probada, que sigue siendo el estándar en los lanzadores rusos de esta familia.
Supervisión técnica durante el lanzamiento
Especialistas del centro de servicios de UEC-Kuznetsov participaron tanto en la preparación del vehículo como en la monitorización del comportamiento de los motores durante el lanzamiento. Esta supervisión directa forma parte de los protocolos habituales para garantizar el rendimiento de los sistemas críticos.
El correcto funcionamiento de las unidades de potencia permitió cumplir con la secuencia prevista y alcanzar la órbita objetivo sin desviaciones.
La trayectoria de los motores RD-107/RD-108 se remonta a los inicios de la era espacial tripulada. Todos los lanzamientos tripulados nacionales desde el histórico vuelo de Yuri Gagarin, el 12 de abril de 1961, han sido impulsados por sistemas de propulsión fabricados en la planta de Samara.
Hasta la fecha, esta instalación ha producido más de 12.000 motores de cohete, utilizados en un total de 2.016 lanzamientos. La fiabilidad estadística de estos sistemas alcanza el 99,9%, consolidando su posición como uno de los pilares de la capacidad de acceso al espacio de Rusia.
UEC mantiene una cuota superior al 80% en el mercado de motores de cohetes en Rusia, porcentaje que se eleva al 100% en el caso de los lanzamientos tripulados nacionales. Este dominio refleja tanto la madurez tecnológica de sus desarrollos como su integración en la arquitectura espacial del país.
El éxito del lanzamiento desde Plesetsk refuerza esta posición, evidenciando la continuidad operativa de una familia de motores que, décadas después de su introducción, sigue siendo un elemento clave en los programas espaciales rusos.











