La semana pasada, tuvo lugar la primera prueba conjunta Nasa-Blue en el Laboratorio de Flotabilidad Neutral del Centro Johnson de la Nasa, lo que impulsó el desarrollo del sistema de aterrizaje humano, o módulo de aterrizaje Blue Moon MK2.
Blue Moon es una familia de módulos de aterrizaje lunar y su infraestructura asociada, diseñados para transportar personas y carga a la Luna. Están siendo desarrollados por un consorcio liderado por Blue Origin e integrado por LockheedMartin, Draper, Boeing, Astrobotic y Honeybee Robotics.
Se están desarrollando dos versiones de Blue Moon: un módulo de aterrizaje robótico, originalmente planeado para aterrizar en la Luna en 2024 y pospuesto hasta 2025, y un módulo de aterrizaje humano de mayor tamaño, planeado para llevar una tripulación de cuatro astronautas a la superficie lunar para la misión Artemis V de la Nasa en 2030.
Los equipos de buceo realizaron una serie de simulaciones de actividades extravehiculares utilizando una maqueta submarina especializada del módulo de aterrizaje MK2. Los equipos replicaron las dimensiones reales de la escotilla de la esclusa de aire y la proximidad del módulo de aterrizaje a lo que será la superficie lunar.
Durante dos días, los participantes usaron trajes espaciales subacuáticos modificados y pesas para simular la gravedad lunar. Las pruebas evaluaron la esclusa de aire del módulo de aterrizaje Blue Moon, el sistema de acceso a la superficie, el sistema de transferencia de carga y el hardware innovador para rescatar a una tripulación incapacitada de la superficie lunar.
“Demostramos nuestra capacidad para transportar astronautas y carga de forma segura a la superficie lunar y repatriar a la tripulación en caso de emergencia. Agradecemos a nuestros socios de la Nasa la oportunidad de colaborar y utilizar sus instalaciones de primera clase. Y un agradecimiento especial a los buzos que se prepararon para nuestras pruebas”, dijo la empresa.











