Los propulsores de la nave de carga espacial rusa Progress MS-32, acoplada al puerto de popa del módulo de servicio Zvezda, posibilitaron el pasado miércoles la elevación de la órbita de la Estación Espacial Internacional (ISS) 2,7 kilómetros para la llegada de la nave Soyuz MS-28 y la salida de la nave Soyuz MS-27, según informó la corporación espacial estatal rusa Roscosmos.
«La altitud media de la órbita de la ISS es de 419,74 kilómetros sobre la superficie terrestre», añadió la agencia espacial rusa. Este impulso orbital sitúa a la estación a la altitud correcta para la llegada, a finales de la próxima semana, de la nave tripulada Soyuz MS-28, que transporta al astronauta de la Nasa Chris Williams y a los cosmonautas de Roscosmos Sergey Kud-Sverchkov y Sergey Mikaev.
Los tres se unirán al astronauta de la Nasa Jonny Kim y los cosmonautas de Roscosmos Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritsky días antes de que éstos abandonen la ISS a bordo de la nave tripulada Soyuz MS-27 a principios de diciembre.











