La nave espacial Orion, con sus cuatro astronautas a bordo, llega este lunes, sexto día de la misión Artemisa II, hasta el punto más cercano de la Luna. Se trata también del punto más alejado de la Tierra al que llega el ser humano. Artemisa II podrá establecer el récord de la mayor distancia jamás recorrida desde la Tierra, superando el récord actual de 400.171 kilómetros, establecido en 1970 por la tripulación del Apolo 13.
Los controladores de vuelo en el centro de control de la misión en el Centro Espacial Johnson de la Nasa en Houston decidieron cancelar la primera maniobra de corrección de trayectoria de la nave espacial, ya que la trayectoria de la nave se encontraba en el camino de vuelo correcto.
Esta maniobra fue la primera de las tres correcciones de trayectoria previstas en el cronograma de la misión para optimizar la velocidad y la trayectoria de la nave espacial. Cualquier ajuste necesario podrá incorporarse en una maniobra de corrección posterior.
A lo largo de este lunes, la tripulación se acercará a entre 6.500 y 10.000 kilómetros de la superficie lunar mientras orbitan la cara oculta de la Luna; a simple vista, la Luna debería tener el tamaño aproximado de un balón de baloncesto. Dedicarán la mayor parte del día a tomar fotos y vídeos de la Luna, y a registrar sus observaciones, convirtiéndose así en los primeros en ver algunas partes de la Luna con sus propios ojos.
Debido a que el ángulo del Sol sobre la Luna cambia aproximadamente un grado cada dos horas, si el astro rey está alto en el cielo lunar durante el sobrevuelo, habrá pocas sombras y la tripulación buscará variaciones sutiles en el color y la orografía de la superficie. Si el Sol está bajo en el horizonte, se proyectarán largas sombras sobre la superficie, realzando el relieve y revelando profundidad, crestas, pendientes y bordes de cráteres que suelen ser difíciles de detectar con plena iluminación.
Si el Sol está directamente sobre la cabeza desde la perspectiva de Orion, como al mediodía en la Tierra, las sombras serán escasas o inexistentes, creando condiciones de iluminación ideales para la fotografía de primer plano de características lunares específicas. La tripulación registrará sus observaciones en tiempo real mientras toma fotos y videos, incluso cuando pierda la comunicación con la Tierra durante 30 a 50 minutos al pasar por detrás de la Luna. De esta manera, sus observaciones podrán vincularse posteriormente con las imágenes exactas que capturaron.











