La Nasa seleccionó una tripulación de cuatro voluntarios de investigación para participar en su última misión simulada a Marte en 2024 dentro de un hábitat en el Centro Espacial Johnson de la agencia en Houston. Obaid Alsuwaidi, Kristen Magas, Tiffany Snyder y Anderson Wilder ingresarán a las instalaciones de HERA (Human Exploration Research Analog) el próximo 1 de noviembre. Una vez dentro, el equipo vivirá y trabajará como astronautas durante 45 días.
La tripulación saldrá de las instalaciones el próximo 16 de diciembre, después de simular su regreso a la Tierra. Jordan Hundley y Robert Wilson también fueron nombrados como miembros suplentes de la tripulación.
Los científicos utilizan los estudios de HERA para examinar cómo se adaptan los miembros de la tripulación al aislamiento, el confinamiento y las condiciones remotas antes de que la Nasa envíe astronautas a misiones al espacio profundo, a la Luna, Marte y más allá. Los estudios proporcionan datos sobre la salud y el rendimiento humanos en un entorno cerrado a lo largo del tiempo, con tripulaciones que se enfrentan a diferentes desafíos y tareas.
Los cuatro voluntarios llevarán a cabo investigaciones científicas y tareas operativas durante su misión simulada, que incluyen la cría de camarones, el cultivo de vegetales y «caminar» sobre la superficie de Marte utilizando realidad virtual. También experimentarán retrasos en las comunicaciones que durarán hasta cinco minutos a medida que se «acerquen» a Marte, lo que permitirá a los investigadores ver cómo pueden responder las tripulaciones al tipo de retrasos que encontrarán los astronautas en el espacio profundo. Los astronautas que viajen al Planeta Rojo pueden encontrar retrasos en las comunicaciones unidireccionales que duren hasta 20 minutos.
Al igual que en las misiones HERA anteriores, los miembros de la tripulación realizarán 18 estudios de salud humana durante la misión a través del Programa de Investigación Humana de la Nasa. En conjunto, el trabajo ayuda a los científicos a comprender cómo un entorno similar al de un vuelo espacial contribuye a la salud fisiológica, conductual y psicológica de los miembros de la tripulación. Los conocimientos obtenidos de los estudios permitirán a los investigadores desarrollar y probar estrategias destinadas a ayudar a los astronautas a superar los obstáculos en las misiones al espacio profundo.











