“Con la conclusión del ensayo general de hoy, nos alejamos de la ventana de lanzamiento de febrero y apuntamos a marzo para el lanzamiento más temprano posible de Artemisa II. Solo lanzaremos cuando creamos que estamos preparados para emprender esta misión histórica”, ha dicho el administrador de la Nasa, Jared Isaacman, en un largo comunicado en X.
El lanzamiento, previsto en principio para el próximo vienes, ya fue retrasado al domingo debido a las malas condiciones meteorológicas, como ya informó este diario. Ahora se aplaza, como mínimo, un mes más, según confirma el propio administrador de la Nasa.
Fugas de hidrógeno líquido obligaron a la Nasa este lunes a interrumpir los ensayos de Artemisa II. La cuenta atrás del ensayo general se interrumpió debido a una fuga de hidrógeno líquido en la interfaz del umbilical del mástil de servicio de cola, que también había experimentado altas concentraciones de hidrógeno líquido previamente, según informó la Nasa.
“El equipo de control de lanzamiento está trabajando para garantizar que el cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) esté en una configuración segura y comience a vaciar sus tanques”, añadió la agencia espacial norteamericana.
Isaacman señaló en las redes sociales que “con más de tres años entre lanzamientos del SLS, previmos que nos encontraríamos con desafíos. Precisamente por eso realizamos un ensayo general. Estas pruebas están diseñadas para detectar problemas antes del vuelo y preparar el día del lanzamiento con la mayor probabilidad de éxito. Durante la prueba, los equipos trabajaron con una fuga de hidrógeno líquido en la interfaz de la etapa central durante el llenado de tanques, lo que requirió pausas para calentar el hardware y ajustar el flujo de propelente. Todos los tanques de la etapa central y de la etapa de propulsión criogénica provisional se llenaron con éxito, y los equipos realizaron una cuenta atrás final antes de que el secuenciador de lanzamiento terrestre detuviera las operaciones debido a un aumento en la tasa de fugas”.
Además, “otros factores incluyeron el trabajo prolongado de cierre de Orion, interrupciones intermitentes del audio en tierra e impactos por clima frío en algunas cámaras, además de la demostración exitosa de los procedimientos actualizados de purga de cierre de Orion para apoyar las operaciones seguras de la tripulación”, añadió Isaacman.
E indicó también que “como siempre, la seguridad sigue siendo nuestra máxima prioridad: la de nuestros astronautas, nuestro personal, nuestros sistemas y el público. Esto es solo el comienzo. Marca el inicio de un programa Artemisa que evolucionará para apoyar misiones repetidas y asequibles a la Luna, en consonancia con la política espacial nacional del presidente Trump. Lograr que esta misión sea un éxito significa regresar a la Luna para quedarse y un futuro para Artemisa 100 y más allá”.
El administrador de la Nasa concluyó su comunicado agradeciendo “el talento del equipo, junto con nuestra industria y nuestros socios internacionales, que trabajan incansablemente en este esfuerzo. El equipo revisará a fondo los datos, solucionará cada problema detectado durante el WDR, realizará las reparaciones necesarias y reanudará las pruebas. Esperamos realizar un ensayo general adicional y luego centrarnos en la ventana de marzo”.











