“La Nasa está comprometida a ayudar al equipo de Blue Origin a recuperarse, continuar avanzando en su módulo de aterrizaje lunar y volver a lanzar New Glenn lo antes posible de manera segura. Los mayores logros de EEUU en el espacio nunca fueron el resultado de evitar contratiempos. Surgieron de superarlos. Lo hemos hecho antes, y lo haremos de nuevo”, dijo el pasado viernes el administrador de la Nasa, Jared Isaacman, durante su visita a las instalaciones del Centro Espacial Kennedy (zona LC-36) tras la explosión del cohete New Glenn el día anterior.
El administrador y directivos de la Nasa describieron su visita a las instalaciones y contemplar los daños ocasionados, donde se reunieron con el personal y evaluaron la situación con Jeff Bezos y otros. “Vamos adonde necesitamos estar, y hoy eso fue lo que hicimos. Algunos de mis ingenieros senior y yo pasamos tiempo en Blue Origin con Jeff Bezos y de Dave Limp, actual CEO de la empresa, hablando con los empleados y viendo los daños en LC-36 de primera mano”, añadió el administrador de la Nasa en redes sociales.
“Aprecié la oportunidad de escuchar directamente a quienes están trabajando a través de las secuelas y entender mejor los desafíos que nos esperan. Hay mucho trabajo por hacer, pero ésta es exactamente la razón por la que las personas eligen carreras en el sector aeroespacial, ya sea en la Nasa, Blue Origin o en toda la industria. El talento en este campo prospera bajo presión y rinde al máximo cuando resuelve los problemas más difíciles. Hemos estado diciendo durante meses en la Nasa que no vamos a quedarnos de brazos cruzados esperando las capacidades necesarias para lograr los objetivos más urgentes de la nación. Vamos a asumir un rol activo junto a nuestros socios, tal como lo hicimos en la década de 1960, para superar contratiempos, eliminar obstáculos y entregar los resultados previstos”, concluyó Isaacman tras su visita a Blue Origin.











