La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha solicita a la Unión Europea la revisión del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión de la Unión Europea (EU ETS) para mejorar la conectividad aérea europea y la resiliencia económica mediante el aumento de la competitividad del sector del transporte aéreo europeo.
La petición de la IATA surge ante el creciente escepticismo de los líderes de la UE respecto a la eficacia del (EU ETS) y su impacto negativo en la competitividad europea. Esta postura coincide con el Informe Draghi, que identifica los altos costes, la complejidad regulatoria y la falta de inversión como obstáculos cruciales para la resiliencia económica del bloque. En una era de volatilidad geopolítica e interrupciones en las cadenas de suministro, una conectividad aérea sólida sigue siendo un activo vital para la posición global de Europa.
«La política de aviación europea debe reforzar la competitividad a la vez que impulsa la descarbonización. La revisión del RCDE UE ofrece una oportunidad crucial para reorientar los esfuerzos hacia reducciones de emisiones rentables. La prioridad debe ser la plena aplicación de CORSIA, la reinversión de los ingresos del RCDE UE en combustibles de aviación sostenibles (SAF) y otras soluciones de descarbonización creíbles, y la eliminación de medidas superpuestas que aumentan costes y complejidad sin aportar beneficios medioambientales. De este modo, protegeremos la conectividad aérea europea, un activo estratégico vital fundamental para la integración, el comercio y la economía de la UE. En medio de la tensión económica mundial y la volatilidad geopolítica, la revisión del RCDE UE debe ofrecer un marco armonizado de política climática que equilibre la competitividad del sector con sus ambiciones climáticas», declaró Willie Walsh, director general de la IATA.
La IATA solicita que la revisión se realice para:
– Garantizar la plena aplicación de CORSIA en todos los vuelos internacionales, incluidos los que operan dentro del Espacio Económico Europeo (EEE). Para evitar la fragmentación del mercado, la UE debe evitar excepciones regionales, requisitos de elegibilidad adicionales y medidas superpuestas que entren en conflicto con este marco global.
– Implementar un sistema de reserva y reclamación de combustible de aviación sostenible (SAF) para la acreditación de atributos ambientales en el marco del RCDE UE. Permitir la acreditación de SAF basada en la compra mejorará la certeza y la asequibilidad de las inversiones, factores necesarios para garantizar la igualdad de condiciones para todos los operadores.
– Reinvertir los ingresos en la descarbonización. Destinar una mayor parte de las contribuciones de la aviación al Sistema de Comercio de Emisiones de la UE a la transición del sector. Se debe dar prioridad a la ampliación de la producción de combustibles de aviación sostenibles y al apoyo al desarrollo de tecnologías emergentes de cero emisiones.
– Equilibrar las políticas climáticas y fomentar la resiliencia, lo que implica alcanzar objetivos climáticos ambiciosos sin comprometer la competitividad global del sector del transporte aéreo. Todas las medidas deben basarse en datos científicos y armonizarse con las normas internacionales para evitar cargas administrativas desproporcionadas y costes excesivos.











