La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) anticipa una expansión sostenida del transporte aéreo de pasajeros en las próximas décadas, con una demanda que se duplicará con creces de aquí a 2050. Así lo recoge su informe de perspectivas de crecimiento a largo plazo (LTDP), que sitúa al sector ante un escenario de fuerte incremento del tráfico, acompañado de una progresiva moderación en las tasas de crecimiento.
En su escenario central, la demanda alcanzará los 20,8 billones de pasajeros-kilómetro transportados (RPK) en 2050, frente a los nueve billones registrados en 2024, lo que implica una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 3,1% en el periodo 2024-2050. En un contexto más expansivo, la CAGR ascendería al 3,3%, con un volumen de 21,9 billones de RPK, mientras que en un escenario más conservador se situaría en el 2,9%, con 19,5 billones de RPK.
Estas proyecciones se sustentan en diferentes hipótesis relativas al crecimiento económico global, la evolución demográfica, los precios del combustible de aviación, la transición energética y la capacidad de la industria para absorber la demanda futura.
Willie Walsh, director general de IATA, subraya el carácter estructural de esta tendencia y asegura que “la gente quiere viajar y, según todas las hipótesis planteadas, se prevé que la demanda se duplique con creces para mediados de siglo”. El directivo destaca además el impacto positivo del crecimiento del transporte aéreo sobre el desarrollo económico y social, así como su papel como base para la planificación a largo plazo de gobiernos, industria y proveedores energéticos. En este contexto, incide en la necesidad de marcos regulatorios que favorezcan el desarrollo de infraestructuras eficientes, el acceso al mercado, la armonización normativa y una transición eficaz hacia energías limpias.
Mercados emergentes, principal motor de crecimiento
El informe apunta a una evolución desigual por regiones, determinada por factores como la demografía, el grado de madurez del mercado, el desarrollo económico y el potencial de conectividad. En el escenario moderado, Asia-Pacífico y África concentrarán las mayores tasas de crecimiento entre 2024 y 2050, con un 3,8% y un 3,6%, respectivamente.
Por el contrario, Europa y Norteamérica registrarán una expansión más contenida, con crecimientos del 2,5% y el 2,8%. Esta divergencia refleja un desplazamiento progresivo del dinamismo hacia mercados emergentes, donde el potencial de desarrollo del transporte aéreo sigue siendo elevado.
En este sentido, la LTDP identifica los corredores con mayor crecimiento previsto, entre los que destacan los mercados intraafricanos (4,9%), África–Asia-Pacífico (4,5%), Asia-Pacífico–Oriente Medio (3,9%), el tráfico doméstico en Asia-Pacífico (3,9%) y África–Norteamérica (3,8%). Estas tendencias refuerzan la necesidad de acelerar la inversión en infraestructuras aeroportuarias y marcos regulatorios en regiones en desarrollo, mientras que el crecimiento será más limitado en varios mercados europeos.
El análisis de IATA identifica dos vectores estructurales que condicionarán la evolución del sector. Por un lado, la pandemia de Covid-19 ha provocado un cambio permanente en la trayectoria de la demanda global. A diferencia de crisis anteriores, el desplome de los RPK ha generado una brecha respecto a la tendencia prepandémica del PIB que no se prevé recuperar completamente antes de 2050, incluso en el escenario de mayor crecimiento.
Por otro, el sector entra en una fase de madurez que se traduce en una desaceleración progresiva de las tasas de crecimiento. El crecimiento medio anual ha pasado del 6,1% en el periodo 1972-1998 al 4,5% entre 1998 y 2024, y se prevé que descienda al 3,1% en el horizonte 2024-2050. Esta moderación no responde a una debilidad de la demanda, sino al aumento del volumen absoluto de pasajeros y a la consolidación del mercado global.
Un modelo econométrico de alta precisión
Las previsiones de la LTDP se basan en un modelo econométrico global desarrollado por IATA, que integra datos de instituciones internacionales y de su propia base de datos de demanda (DDS). El análisis se sustenta en más de medio millón de observaciones correspondientes a unas 41.000 rutas entre países en el periodo 2011-2024.
El modelo incorpora variables como población, empleo, frecuencias de vuelo y tamaño de aeronaves, siendo el principal motor de la demanda el PIB per cápita ajustado por poder adquisitivo. Asimismo, contempla el impacto de la transición energética global sobre el transporte aéreo a largo plazo.
Validado con datos históricos, el modelo alcanza una precisión media del 98% a nivel sectorial, lo que refuerza su valor como herramienta de planificación estratégica para los distintos actores de la industria aeronáutica en un entorno de crecimiento sostenido y transformación estructural.











