La startup española Kreios Space ha cerrado una ronda semilla de ocho millones de euros, la mayor en Europa hasta la fecha en tecnología de órbita terrestre muy baja (VLEO). La operación ha sido liderada por el NATO Innovation Fund y JOIN Capital, con la participación de Grow Venture Partners, Xesgalicia y Tasivia Global, y permitirá a la compañía demostrar su tecnología de propulsión de plasma en órbita y consolidar su desarrollo comercial.
Kreios Space, fundada en 2021 por Adrián Senar, Jan Mataró, Francisco Boira, Adrià Barceló, Max Amer y Francisco Bosch, desarrolla satélites que operan entre 150 y 400 kilómetros de altura, capaces de capturar imágenes hasta tres veces más nítidas que las actuales y ofrecer conectividad de banda ancha directa al dispositivo. Su tecnología Air-Breathing Electric Propulsion (ABEP) utiliza el aire de la atmósfera como combustible, permitiendo mantener los satélites en órbita durante años en lugar de días.
“La órbita terrestre muy baja ofrece una visión más precisa, conectividad más rápida y mayor independencia en el espacio”, explica Adrián Senar, CEO y cofundador. Por su parte, David Ordoñez, del NATO Innovation Fund, resalta que “acercar los satélites a la Tierra posibilita capacidades críticas para la seguridad europea, incluyendo imágenes de alta resolución y comunicaciones directas”.
La financiación permitirá lanzar los dos primeros satélites de prueba, incluyendo la primera demostración en órbita del motor ABEP, y preparar el despliegue comercial de constelaciones dedicadas a observación de la Tierra y comunicaciones directas. En apenas cuatro años, Kreios ha pasado de ser un proyecto de laboratorio a consolidar un equipo de 17 personas con experiencia en organismos como Thales, JAXA y la Agencia Espacial Europea (ESA).
Con esta operación, Kreios Space refuerza la posición estratégica de España y Europa en un ámbito clave para la observación y conectividad, reduciendo la dependencia tecnológica de terceros y abriendo nuevas oportunidades en seguridad y soberanía espacial. El proyecto cuenta con apoyo del CDTI y de la Agencia Espacial Española (AEE) a través del Programa Tecnológico Espacial.











