El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la Nasa ha alcanzado un nuevo hito tras completarse la integración de sus dos segmentos principales en la sala limpia del Centro de Vuelo Espacial Goddard, en Greenbelt (Maryland). Con su ensamblaje ya finalizado, el observatorio entra en la fase de pruebas previas al lanzamiento, prevista inicialmente para mayo de 2027, aunque el equipo trabaja con el objetivo de adelantarlo a otoño de 2026. En breve, será trasladado al Centro Espacial Kennedy, en Florida, desde donde despegará en una fecha aún por concretar, no antes de este otoño.
Nombrado en honor a la primera astrónoma jefa de la Nasa, Nancy Grace Roman, el telescopio está concebido para ofrecer una visión profunda y panorámica del universo. Su capacidad para generar imágenes inéditas permitirá avanzar en la comprensión de fenómenos cósmicos y abrir una nueva etapa en la exploración del espacio.
El observatorio está diseñado para detectar una amplia variedad de objetos celestes y aportar información relevante sobre algunos de los interrogantes más complejos del universo, incluidos aquellos fenómenos que no pueden observarse directamente.
Entre sus principales aportaciones tecnológicas destaca la incorporación de un sistema experimental que permitirá obtener imágenes directas de planetas que orbitan estrellas cercanas. Se trata de la tecnología más avanzada que la Nasa ha enviado al espacio con este objetivo, y representa un paso significativo en la búsqueda de vida en otros mundos.
Este componente convierte al Roman en una plataforma no solo científica, sino también de demostración tecnológica, con potencial impacto en futuras misiones de observación exoplanetaria.
Una misión de colaboración internacional
La gestión del telescopio recae en el Centro Goddard de la Nasa, con la participación del Jet Propulsion Laboratory (JPL), Caltech/IPAC, el Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial en Baltimore y un amplio equipo científico procedente de distintas instituciones académicas.
En el ámbito industrial, destacan como principales socios BAE Systems, L3Harris Technologies y Teledyne Scientific & Imaging. La misión cuenta además con contribuciones internacionales de la Agencia Espacial Europea (ESA), la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), el CNES francés y el Instituto Max Planck de Astronomía en Alemania.
Con el telescopio ya completamente ensamblado, el programa se centra ahora en la campaña de ensayos que validará su comportamiento en condiciones de operación. Estas pruebas serán determinantes para certificar su preparación antes del traslado a Florida y su posterior lanzamiento.
El Nancy Grace Roman se perfila así como uno de los observatorios más relevantes de la próxima década, tanto por sus capacidades científicas como por el desarrollo tecnológico que incorpora, en un contexto de creciente cooperación internacional en el ámbito espacial.











