El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la Nasa despegó hacia la una y media del mediodía (hora española) de este domingo a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy de la Nasa en Florida.
El Telescopio, que lleva el nombre de la primera astrónoma jefe de la Nasa y conocida como la «madre del Telescopio Espacial Hubble», tendrá un campo de visión al menos 100 veces mayor que el del Hubble, lo que le permitirá medir la luz de 1.000 millones de galaxias a lo largo de su vida útil.
Este observatorio también podrá bloquear la luz estelar para observar directamente exoplanetas y discos de formación planetaria, completar un censo estadístico de los sistemas planetarios de nuestra galaxia y resolver cuestiones fundamentales en los campos de la energía oscura, los exoplanetas y la astrofísica infrarroja.
El amplio campo de visión y la rápida capacidad de exploración del Observatorio Roman ayudarán a los científicos a cartografiar miles de millones de galaxias, descubrir planetas más allá de nuestro sistema solar, estudiar agujeros negros y proporcionar grandes volúmenes de datos diarios para que los astrónomos los analicen. El observatorio abarcará un volumen tan grande del cosmos que la misión de cinco años ofrecerá oportunidades prácticamente ilimitadas para que los astrónomos realicen una amplia gama de investigaciones científicas adicionales.
El telescopio espacial Roman se unirá a los telescopios Hubble y Webb, también de la agencia espacial norteamericana, colaborando para ampliar nuestra visión del universo. Cada telescopio aporta un conjunto único de habilidades e intereses.
Una de las principales tareas de Roman será escanear aproximadamente el 12% del cielo por encima de nuestro plano galáctico para buscar el efecto de lente gravitacional en millones de galaxias distantes. Al estudiar los pequeños cambios en la forma de las galaxias, Roman ayudará a los astrónomos a mapear con precisión la distribución de la materia ordinaria y oscura a lo largo de la historia del Universo y a rastrear cómo evolucionaron las galaxias.
El telescopio Roman vigilará los eventos de microlente gravitacional que podrían revelar más de 1.200 nuevos mundos. Asimismo, se espera que el telescopio descubra más de 100.000 planetas en tránsito que atenúan la luz de sus estrellas anfitrionas al pasar frente a ellas. El avanzado instrumento coronógrafo de Roman permitirá a los astrónomos obtener imágenes detalladas de algunos exoplanetas bloqueando la luz de sus estrellas anfitrionas, incluso cuando el planeta sea más de 100 millones de veces menos brillante que su estrella.
Roman es tan sensible que también detectará eventos extremos, como el nacimiento de agujeros negros cuando se fusionan estrellas de neutrones y eventos de disrupción de marea. La misión también observará galaxias activas que albergan cuásares extremadamente brillantes en sus centros y varios cuásares débiles y lejanos del período de reionización.











