Dassault Aviation ha presentado oficialmente el nuevo Dassault Falcon 10X, el que será el avión de negocios más ambicioso desarrollado hasta ahora por el fabricante francés. El modelo fue desvelado ante más de 400 clientes, socios y representantes del sector aeronáutico durante un evento celebrado en una nueva nave de producción en Burdeos-Mérignac.
Según explicó Eric Trappier, presidente y consejero delegado de Dassault Aviation, el objetivo del programa es transformar la experiencia a bordo de un avión ejecutivo. “La meta es permitir que los pasajeros experimenten el tiempo a bordo como una parte más de su vida cotidiana, y no como un largo intervalo entre el origen y el destino”, señaló.
Uno de los principales elementos diferenciales del Falcon 10X es su cabina, diseñada para convertirse en la más amplia y versátil jamás instalada en un jet de negocios diseñado específicamente para este segmento. El interior del avión es ocho pulgadas más ancho y dos pulgadas más alto que el de su competidor más cercano, lo que permite configurar espacios que se aproximan más a un entorno residencial o de trabajo moderno que a una cabina tradicional de aeronave.
La cabina mide 2,77 metros de ancho y 2,03 metros de altura, dimensiones superiores incluso a las de algunos reactores regionales. Los clientes podrán configurar el interior en tres o cuatro zonas diferenciadas que pueden incluir áreas de comedor, suites privadas Falcon, dormitorios de tamaño completo o incluso duchas opcionales.
El confort de los pasajeros también ha sido uno de los ejes del desarrollo. A una altitud de crucero de 41.000 pies, la presión en cabina se mantendrá en el equivalente a 3.000 pies, complementada con un sistema de renovación continua de aire fresco al 100 % y zonas de temperatura regulables de forma individual.
El fuselaje completamente nuevo integra además 38 ventanas de gran tamaño, casi un 50% mayores que las del Dassault Falcon 8X, que incrementan significativamente la entrada de luz natural, configurando la cabina más luminosa del segmento de aviación ejecutiva.
Prestaciones para conectar
El Falcon 10X está diseñado para ofrecer altas prestaciones en vuelos de ultra largo alcance. El avión alcanzará velocidades cercanas a la barrera del sonido, con una velocidad máxima de Mach 0,925, y contará con un alcance máximo de 7.500 millas náuticas. Estas prestaciones permitirán conectar sin escalas algunos de las principales ciudades del mundo, como Nueva York-Shanghái, Los Ángeles-Sídney, São Paulo-Dubái o Pekín-París.
Para lograr este equilibrio entre confort, alcance y eficiencia operativa, los ingenieros de Dassault han incorporado tecnologías procedentes de los programas militares de la compañía en ámbitos como la aerodinámica, los materiales, la aviónica y los sistemas de control de vuelo. Dassault es actualmente el único fabricante que diseña y produce tanto aviones de combate avanzados como aeronaves de negocios, una ventaja tecnológica que se refleja en el desarrollo del Falcon 10X.
El nuevo jet incorpora además la primera ala completamente compuesta desarrollada para la aviación de negocios. Esta estructura combina los dispositivos hipersustentadores tradicionales de Dassault, como slats y flaps, con una arquitectura de materiales compuestos de nueva generación que mejora la eficiencia aerodinámica al tiempo que reduce el peso del conjunto. El diseño permite soportar la gran cabina del avión manteniendo la agilidad y flexibilidad operativa características de la familia Falcon.
En el ámbito operativo, el Falcon 10X introduce la nueva cabina de vuelo NeXus, concebida para reducir la carga de trabajo de los pilotos y mejorar la conciencia situacional durante las fases más exigentes del vuelo. El sistema integra grandes pantallas táctiles con herramientas de automatización que permiten gestionar misiones complejas con mayor eficiencia. A ello se suma el sistema dual FalconEye Enhanced Vision, diseñado para mejorar la seguridad en condiciones de baja visibilidad y facilitar maniobras complejas, como aproximaciones nocturnas en circuito.
El avión incorpora también la tercera generación del sistema digital de control de vuelo de Dassault para aeronaves ejecutivas. Este sistema, integrado con un control Smart Throttle inspirado en los mandos del caza Dassault Rafale, permite gestionar ambos motores mediante un único mando y asistir a los pilotos en operaciones como ascensos con reducción de ruido o maniobras de aproximación frustrada estabilizada. Gracias a estas capacidades digitales, el Falcon 10X será además el primer jet ejecutivo de gran tamaño que incorpora un modo automático de recuperación, ampliando el margen de seguridad de la aeronave.
Nuevo motor Pearl 10X
El Falcon 10X estará propulsado por el motor Rolls‑Royce Pearl 10X, desarrollado por Rolls‑Royce para este programa. El motor incorpora el núcleo Advance2, considerado el más eficiente actualmente en el sector de la aviación ejecutiva, combinado con un sistema de baja presión de alto rendimiento que proporciona un empuje superior a 18.000 libras. Esta configuración ofrece mejoras significativas en potencia y eficiencia, junto con bajos niveles de ruido y emisiones.
Según Dirk Geisinger, director de Aviación Ejecutiva de Rolls-Royce, la compañía se muestra orgullosa de aportar la propulsión a este nuevo avión y de colaborar con Dassault en el desarrollo del programa.
Tras su presentación oficial, el programa Falcon 10X entra ahora en su siguiente fase clave: las pruebas en vuelo. Una vez que el avión realice su primer despegue, comenzará una extensa campaña de ensayos destinada a validar sus prestaciones y preparar la entrada en servicio del que será el Falcon más avanzado desarrollado hasta la fecha.











