Dave Limp, director ejecutivo de Blue Origin, ha informado de que la explosión del New Glenn ocurrida el pasado mes de mayo, fue provocada por un problema en uno de sus siete motores BE-4.
“La anomalía se originó en la válvula principal de oxígeno de uno de los motores BE-4, lo cual se confirmó posteriormente mediante la recuperación de hardware e inspecciones. Se han realizado extensas pruebas de encendido en caliente a nivel de componentes y del motor para comprender mejor el modo de falla y definir las medidas de mitigación”, explicó Limp.
“El camino a seguir está claro. Estamos realizando pequeñas modificaciones a la válvula que se pueden adaptar rápidamente a los motores existentes. Estamos fabricando el hardware actualizado, que estará listo a finales de este mes. Paralelamente, estamos trabajando en el análisis del árbol de fallas restante”, añadió.











