Airbus ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un descenso en sus ingresos y resultados operativos, en un contexto marcado por un menor ritmo de entregas de aviones comerciales y un entorno operativo que la compañía califica de “dinámico y complejo”. No obstante, el grupo mantiene sin cambios sus previsiones para el conjunto del ejercicio.
Entre enero y marzo, el fabricante europeo entregó un total de 114 aeronaves comerciales, frente a las 136 del mismo periodo del año anterior. Esta caída ha tenido un impacto directo en los ingresos consolidados, que se situaron en 12.700 millones de euros, un 7% menos en comparación interanual. En el segmento comercial, los ingresos descendieron un 11%, hasta los 8.400 millones de euros, debido principalmente a la reducción de entregas y a la depreciación del dólar estadounidense.
El resultado operativo ajustado (EBIT Adjusted) alcanzó los 300 millones de euros, frente a los 624 millones registrados en el primer trimestre de 2025. En concreto, el negocio de aviación comercial vio reducir su EBIT ajustado hasta los 81 millones de euros, afectado tanto por el menor volumen de entregas como por un tipo de cobertura menos favorable.
En contraste, la división de Defensa y Espacio registró una evolución positiva, con unos ingresos de 2.800 millones de euros, un 7% más que en el mismo periodo del año anterior, impulsados principalmente por el aumento de actividad en el área de Air Power. Su EBIT ajustado ascendió a 130 millones de euros, mejorando significativamente frente a los 77 millones del ejercicio previo. También Airbus Helicopters mantuvo un comportamiento estable en ingresos, con 1.600 millones de euros, tras entregar 56 unidades, aunque su rentabilidad se vio ligeramente reducida por mayores inversiones en I+D.
El consejero delegado de Airbus, Guillaume Faury, destacó que los resultados reflejan tanto el menor nivel de entregas en aviación comercial como la solidez del negocio de defensa. Asimismo, subrayó que la compañía continúa ejecutando su plan de aumento de producción, aunque condicionada por factores externos como la escasez de motores de Pratt & Whitney. Faury señaló también que el grupo sigue de cerca el impacto potencial de la situación en Oriente Medio.
En términos de pedidos, Airbus registró 408 pedidos brutos de aviones comerciales en el trimestre, que se reducen a 398 netos tras cancelaciones. La cartera total se sitúa en 9.037 aeronaves a finales de marzo. En helicópteros, los pedidos netos alcanzaron las 79 unidades, mientras que en Defensa y Espacio la entrada de pedidos por valor se elevó a 5.000 millones de euros, prácticamente el doble que en el mismo periodo del año anterior.
Desde el punto de vista financiero, el beneficio neto consolidado fue de 586 millones de euros, frente a los 793 millones del primer trimestre de 2025, con un beneficio por acción de 0,74 euros. El flujo de caja libre antes de financiación a clientes fue negativo en 2.485 millones de euros, afectado por el menor número de entregas y por el aumento previsto de inventarios asociado al incremento de la producción.
En cuanto a la evolución de sus programas, Airbus mantiene sus objetivos de incremento progresivo de cadencias. La compañía prevé alcanzar una producción mensual de 13 unidades del A220 en 2028, mientras que en la familia A320 aspira a situarse entre 70 y 75 aeronaves mensuales a finales de 2027. Para los programas A330 y A350, los objetivos se mantienen en cinco y 12 unidades mensuales, respectivamente, a finales de la década.
De cara al conjunto de 2026, Airbus no modifica sus previsiones y mantiene como objetivo la entrega de alrededor de 870 aviones comerciales, un EBIT ajustado de unos 7.500 millones de euros y un flujo de caja libre antes de financiación a clientes de aproximadamente 4.500 millones de euros. Estas estimaciones se basan en la ausencia de nuevas disrupciones significativas en el comercio global, la cadena de suministro o la operativa interna del grupo.











