La industria aeroespacial española, liderada por Airbus, ha presentado en Getafe el nuevo sistema integrado de entrenamiento de combate (ITS-C) destinado al Ejército del Aire y del Espacio, un programa estratégico adjudicado en diciembre de 2025 que sustituirá a la actual flota de F-5 y contará con un 60% de participación industrial nacional.
El proyecto se articula como un acuerdo de codesarrollo entre Airbus, en calidad de contratista principal, y Turkish Aerospace, fabricante del avión de entrenamiento Hürjet, base de la futura flota española. Este sistema cubrirá de forma integral el proceso de formación avanzada de pilotos de combate, combinando aeronaves, simuladores y servicios de apoyo.
Durante la presentación, el responsable de Air Power de Airbus Defence and Space, Jean-Brice Dumont, subrayó el carácter estratégico del programa: “Hoy nos reunimos en estas instalaciones de Getafe para sellar un compromiso con la autonomía estratégica de España”. En este sentido, destacó la recuperación del nombre Saeta II, en referencia al histórico Hispano Aviación HA-200, como símbolo de continuidad industrial y tecnológica.
El programa contempla la adquisición de 30 aeronaves, que serán adaptadas a los requisitos nacionales bajo la denominación SAETA II. Más allá de la plataforma aérea, el ITS-C incluye el desarrollo de un sistema completo de entrenamiento, desde la “españolización” de los aviones hasta la provisión de servicios de operación y mantenimiento.
Airbus liderará también el rediseño del Centro de Entrenamiento de la Escuela de Caza y Ataque, ubicado en la Base Aérea de Talavera la Real (Extremadura). Este centro incorporará simuladores de última generación desarrollados junto a Indra, así como capacidades logísticas orientadas a maximizar la disponibilidad de la flota.
En palabras de Dumont, “el Saeta II no es solo un avión de entrenamiento avanzado; es un sistema de armas digitalizado que servirá de puente hacia la sexta generación de cazas”, en un contexto marcado por la modernización del Ejército del Aire y la llegada de nuevas capacidades como el Eurofighter.
Dos fases de desarrollo
El despliegue del programa se estructurará en dos fases. La primera, prevista a partir de 2028, contempla la recepción de un lote inicial de 21 aeronaves. Una de ellas se utilizará como prototipo para la integración de sistemas de aviónica y misión de última generación. De forma paralela, se desarrollará el sistema de entrenamiento en tierra, cuya entrada en servicio está prevista para el curso 2029-2030.
La segunda fase, entre 2031 y 2035, abordará la conversión completa de la flota —incluyendo los 30 aviones— a la versión nacionalizada, así como la actualización de los simuladores a este estándar.
Uno de los ejes centrales del programa es el refuerzo de la autonomía estratégica. La industria nacional asumirá el control total del mantenimiento, actualización y evolución de la flota, integrando tecnologías clave en sistemas de aviónica y misión.

En este ámbito, participarán empresas españolas como GMV (sistemas inercial/GPS y computador de misión), Sener (DataLink), Aertec (unidad de interfaz remota), Grupo Oesía (gestión de audio), Orbital (grabador de misión VMDR) e Indra (identificación amigo-enemigo).
La responsable de negocio de Airbus Defence and Space en España, Marta Nogueira, destacó que “gracias a la nacionalización del programa, España logra tres hitos estratégicos: aseguramos una transferencia tecnológica en áreas clave, obtenemos un retorno industrial de gran calado y, sobre todo, dotamos al programa de la soberanía e independencia estratégicas necesarias”.
En la misma línea, la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, subrayó que el ITS-C “moviliza a nuestra industria, genera conocimiento, empleo y oportunidades en toda la cadena de valor”, además de reforzar la capacidad nacional para desarrollar sistemas complejos. Además, Valcarce adelantó que el centro de conversión para este sistema de entrenamiento se ubicará en Albacete.
Dumont incidió en el papel de Airbus como motor industrial del proyecto, destacando que actuará como “efecto tractor” para el conjunto del ecosistema, impulsando áreas como la ingeniería de sistemas, el mantenimiento y el empleo cualificado, con una previsión de más de 2.500 puestos de trabajo directos e indirectos.
Cooperación internacional con liderazgo nacional
El programa se apoya en la colaboración con Turkish Aerospace, que aporta la plataforma Hürjet como base del sistema. No obstante, Airbus asume el papel de integrador principal, adaptando la aeronave a los requisitos específicos del Ejército del Aire y garantizando su evolución futura desde España.
“Esta alianza es un modelo de cooperación inteligente”, señaló Dumont, quien destacó que el avión cuenta con una arquitectura abierta que permitirá su desarrollo continuo en el ámbito nacional.
Con este programa, la industria aeroespacial española avanza en su posicionamiento en sistemas de defensa de alta complejidad, en un proyecto que, según Airbus, trasciende el ámbito del entrenamiento para convertirse en un elemento clave de la futura aviación militar. “El Saeta II es más que un avión. Es el símbolo de una España industrial, fuerte y tecnológicamente independiente”, concluyó Dumont.











