Airbus ha iniciado la construcción de una ampliación de 6.221 metros cuadrados en su planta de Belfast, en Irlanda del Norte, con el objetivo de incrementar la capacidad de fabricación de alas del A220. El proyecto forma parte de un plan de inversión de varios millones de libras en el centro y está previsto que concluya durante el primer semestre de 2028.
La ampliación permitirá aumentar la superficie destinada a la fabricación de alas y las capacidades de producción mediante materiales compuestos avanzados. El nuevo espacio albergará un tercer autoclave, además de utillaje especializado para las alas y equipos de elevación, con los que Airbus pretende respaldar el incremento de producción del A220 hasta alcanzar 13 aeronaves al mes en 2028.
Junto a la ampliación de las instalaciones de fabricación, Airbus continuará modernizando las infraestructuras de la planta. El proyecto contempla una nueva entrada de seguridad, subestaciones eléctricas de alta tensión, un nuevo edificio de oficinas, la ampliación del aparcamiento hasta las 650 plazas y nuevos sistemas informáticos.
“Mejorar nuestras instalaciones de alas es una inversión directa en el futuro de la producción de alas del A220 aquí en Belfast, creando la capacidad necesaria para responder a la creciente demanda de este avión”, señala Anthony Rouse, responsable de la planta y las instalaciones de Airbus en Belfast.
El directivo vincula esta inversión con el desarrollo de las capacidades profesionales del centro, que incorporará a 40 nuevos aprendices que comenzarán su formación en septiembre.
Centro exclusivo para las alas del A220
Belfast desempeña un papel central en el programa A220 al ser el único centro encargado de fabricar las alas de este modelo a escala mundial. La planta está especializada en el proceso patentado de fabricación Resin Transfer Infusion (RTI), utilizado para producir las alas de materiales compuestos avanzados del A220.
Esta tecnología permite reducir aproximadamente un 10% el peso de la estructura respecto a una equivalente fabricada en aluminio convencional. La reducción de peso contribuye directamente a disminuir el consumo de combustible y las emisiones de carbono del avión.
La ampliación de Belfast permitirá, de este modo, aumentar la capacidad industrial destinada al A220 al tiempo que refuerza las capacidades de fabricación mediante materiales compuestos avanzados del centro.











