Más de 60 vuelos fueron cancelados el pasado sábado en el aeropuerto de Munich por varios activistas climáticos del grupo Last Generation que lograron saltar la valla de seguridad y sentarse en las vías de rodaje de acceso a las pistas de despegue.
El aeropuerto fue cerrado temporalmente. Efectivos de seguridad y fuerzas del orden público consiguieron desalojar después de casi dos horas a los manifestantes, reanudándose los vuelos. Meda docena de activistas fueron detenidos, según fuentes policiales.
Los activistas de Last Generation protestan contra el transporte aéreo al que consideran el más contaminante. Una portavoz de la organización ecologista justificó la acción de su grupo en el aeropuerto “porque es el lugar donde la catástrofe climática es más aguda”.











