Sierra Space, empresa de tecnología espacial de defensa que ofrece soluciones para las misiones más críticas del país y promueve el futuro de la seguridad en el espacio, anunció la finalización de las pruebas acústicas de lanzamiento de su avión espacial Dream Chaser, Tenacity, en las instalaciones de procesamiento de sistemas espaciales (SSPF) del Centro Espacial Kennedy de la Nasa.
Este hito valida la capacidad del avión espacial para soportar las intensas vibraciones producidas por las ondas sonoras durante el lanzamiento de un cohete, mientras se prepara para su primer vuelo a la órbita terrestre baja (LEO).
Las pruebas acústicas realizadas en el SSPF de la Nasa utilizaron una matriz de 90 altavoces apilados para simular el sonido y las vibraciones aéreas propias de un lanzamiento de cohete. La nave espacial Dream Chaser se ubicó en el centro del montaje de prueba con sus alas plegadas, replicando su configuración dentro de la cofia de carga útil de cinco metros durante un lanzamiento real. La exitosa prueba validó la durabilidad de los sistemas electrónicos críticos de Dream Chaser y confirmó la integridad estructural de la nave.
«Creemos que Dream Chaser representa una capacidad transformadora para las operaciones civiles y de seguridad nacional en el espacio», declaró Dan Polis, director del programa Dream Chaser y vicepresidente de Ingeniería de Sierra Space. «Está diseñado para transportar cargas útiles tanto presurizadas como no presurizadas, y gracias a su reutilización y a los aterrizajes suaves en pista, resulta ideal para misiones críticas y urgentes».
Hacia su primer vuelo
Dream Chaser ha alcanzado varios hitos clave, incluyendo pruebas de EMI/EMC, pruebas de remolque a alta velocidad y un ensayo de recuperación posterior al aterrizaje. También demostró sus capacidades de mando y telemetría con el Centro de Control de Misión en Louisville, Colorado, utilizando el Sistema de Retransmisión de Datos y Seguimiento por Satélite de la Nasa.
Una vez finalizadas las pruebas acústicas, Dream Chaser ha sido transportado a Colorado para las modificaciones finales y las mejoras específicas para la misión.
En su primera misión, el avión espacial operará como una plataforma de vuelo libre en apoyo del contrato de Servicios Comerciales de Reabastecimiento-2 (CRS-2) de la Nasa.











