La Nasa ha completado con éxito la instalación del sistema de escudos solares del telescopio espacial Nancy Grace Roman, uno de los hitos más relevantes en la fase final de ensamblaje del observatorio. El conjunto, denominado Lower Instrument Sun Shade, incluye dos grandes paneles solares sin células fotovoltaicas, que se suman al Solar Array Sun Shield y al Deployable Aperture Cover, todos ellos fundamentales para mantener fríos y estables los instrumentos científicos durante las observaciones del universo en el infrarrojo.
El escudo instalado, desarrollado por el Goddard Space Flight Center de la Nasa en Greenbelt (Maryland), desempeñará una función crítica al evitar que la radiación solar interfiera en las capacidades de detección de señales débiles procedentes del espacio profundo. “Este escudo actúa como un protector solar extremadamente eficaz para los instrumentos sensibles de Roman”, explicó Matthew Stephens, ingeniero aeroespacial del centro Goddard. “Sin él, el calor y la luz del Sol abrumarían nuestra capacidad de detección.”
Cada uno de los paneles solares que componen el escudo tiene unas dimensiones de aproximadamente 2,1 x 2,1 metros, con un grosor de 7,6 centímetros. Se trata de estructuras ligeras y rígidas, similares a “sándwiches de aluminio” —según las palabras del ingeniero Conrad Mason—, formadas por finas láminas metálicas exteriores del grosor de una tarjeta de crédito y un núcleo de estructura alveolar tipo panal. Este diseño permite reducir drásticamente la transferencia térmica desde la cara expuesta al Sol hasta la posterior, donde se encuentran los instrumentos científicos.
La diferencia térmica a ambos lados del panel es notable: mientras la cara expuesta alcanzará temperaturas de hasta 102 °C, la posterior descenderá por debajo de los -135 °C. Para controlar estos extremos, cada panel estará envuelto por una manta de polímero especializado, compuesta por 17 capas en la cara solar y una en la cara sombría.
Primer sistema en desplegarse tras el lanzamiento
El escudo solar permanecerá plegado durante el lanzamiento y se desplegará de forma suave aproximadamente una hora después de la separación del vehículo lanzador. El sistema cuenta con mecanismos de amortiguación similares a las bisagras de cierre suave de los muebles, lo que evita cualquier sacudida brusca durante el despliegue. Cada panel tarda unos dos minutos en alcanzar su posición final, siendo el Lower Instrument Sun Shield el primer subsistema que entrará en operación en el espacio.
Una vez completada esta fase, el segmento interno del telescopio, ya completamente ensamblado, se someterá a una prueba térmica en vacío de 70 días de duración, diseñada para verificar su funcionamiento bajo condiciones que simulan el entorno espacial. Tras estas pruebas, el escudo térmico será retirado temporalmente para permitir la unión del segmento externo con el interno, completando así el observatorio. Posteriormente, el escudo se reinstalará como paso final antes de las validaciones previas al lanzamiento.
La misión del telescopio espacial Roman, liderada por la Nasa, permanece en calendario, con su lanzamiento previsto no más tarde de mayo de 2027, y con aspiraciones de adelantarlo al otoño de 2026. Este avance marca una etapa clave en la preparación de una misión que promete revolucionar la observación del universo en el espectro infrarrojo.











