El presidente norteamericano Donald Trump presentó el pasado viernes en un hangar de la Base Conjunta Andrews en Maryland, como nueva incorporación a la flota de aeronaves presidenciales o Air France One, el avión Boeing 747-8 VIP que el gobierno de Catar ofreció en mayo del año pasado como un regalo «incondicional» a EEUU y valorado en 400 millones de dólares.
El Boeing 747-8 VIP que Catar regaló a los EEUU para uso presidencial de Donald Trump tiene aproximadamente 14 años de antigüedad. Fue entregado a Qatar Amiri Flight (la flota oficial de la familia real catarí) en abril de 2012. Sustituirá al Boeing 747-2 que ha servido a presidentes norteamericanos durante más de 35 años y encabezará un gran sobrevuelo sobre Washington el próximo 4 de julio, fecha del 250 aniversario de la Independencia de los EEUU.
“Nunca habrá otro igual. Es único. Es el avión más lujoso del mundo”, dijo el mandatario norteamericano. “Cuando se construyó, se hizo con un nivel de calidad que probablemente nunca se vuelva a ver. Es un verdadero honor que quiero agradecer al Emir de Catar», añadió Trump
En mayo del pasado año, con ocasión de la visita realizada por el presidente estadounidense a Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos, se suscitó la polémica en EEUU a propósito del regalo que el Ministerio de Defensa de Catar hizo al Pentágono norteamericano de un avión Boeing 747-8 para reemplazar temporalmente al Air Force One presidencial de los EEUU.
Se consideró como uno de los regalos más valiosos jamás recibido por el gobierno de EEUU, lo que provocó la censura y las críticas al presidente norteamericano por parte de la oposición que estimó poco ético y probablemente inconstitucional la aceptación de semejante regalo. A lo que Trump respondió entonces en las redes sociales: “El Boeing 747 se entrega a la Fuerza Aérea/Departamento de Defensa de EEUU, ¡NO A MÍ! Es un regalo de Catar, una nación a la que hemos defendido con éxito durante muchos años. Nuestro gobierno lo utilizará como un avión de transporte aéreo temporal hasta que lleguen nuestros nuevos Boeing, cuya entrega se ha retrasado considerablemente. ¿Por qué nuestras fuerzas armadas, y por ende nuestros contribuyentes, deberían pagar cientos de millones de dólares cuando pueden obtenerlo GRATIS de un país que quiere recompensarnos por un trabajo bien hecho? ¡Este gran ahorro se invertirá, en cambio, en hacer que EEU vuelva a ser grande! Solo un necio rechazaría este regalo en nombre de nuestro país”.
Trump argumentó que el avión recibido era necesario para estar a la altura de las aeronaves más modernas que utilizan los líderes extranjeros. Los dos Boeing 747, que integran la flota presidencial Air Force One ya tienen una antigüedad considerable; entraron en servicio en 1990, durante la presidencia de George H. W. Bush.
La Fuerza Aérea indicó que el presidente utilizará el nuevo avión de forma provisional hasta que Boeing entregue los dos aviones VC-25B prometidos desde hace tiempo, que están destinados a un uso a largo plazo del Air Force One, pero que han sufrido importantes retrasos en su producción.
A principios del presente año, el avión en que viajaba Trump a Davos, Suiza, tuvo que regresar a Washington debido a un fallo técnico. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó a los periodistas que la tripulación detectó un «problema eléctrico menor» y optó por regresar a la base Andrews.
Después de un año de reformas y modificaciones realizadas por la Fuerza Aérea estadounidense, el avión regalado incorporó mejoras en seguridad, comunicaciones de misión, apoyo logístico y tecnología avanzada. “Este avión se ha transformado en una Casa Blanca voladora con un nivel de lujo nunca antes visto», dijo Trump en su discurso pronunciado el pasado viernes en la Base Conjunta Andrews.











