SpaceX ha suspendido el intento de lanzamiento previsto para el decimotercer vuelo de prueba de Starship tras detectar una incidencia durante la secuencia de encendido de los motores Raptor. La compañía prevé realizar un nuevo intento a principios de la próxima semana, una vez sustituidos dos de los motores implicados.
Según explicó Elon Musk, algunos de los motores no llegaron a arrancar correctamente, lo que activó la interrupción automática del lanzamiento. Tras la cancelación, el equipo inició las operaciones de descarga del propelente. El empresario señaló que, para garantizar un vuelo seguro, se retirarán y reemplazarán dos motores Raptor y que el siguiente intento podría producirse «con suerte, en unos pocos días».
La decimotercera misión de prueba retomará buena parte de los objetivos previstos en el vuelo anterior, el primero en emplear las nuevas versiones V3 de Starship y Super Heavy, incorporando además el despliegue por primera vez de satélites Starlink V3. En el caso del propulsor Super Heavy, el objetivo principal será completar con éxito las fases de lanzamiento, ascenso, separación de etapas, maniobra de retorno, frenado y aterrizaje en un punto situado en el Golfo de América.
SpaceX ha introducido diversas modificaciones de hardware y software para corregir los problemas detectados durante el vuelo anterior. En aquella misión, ligeras diferencias en la secuencia de arranque de los motores de Starship provocaron que la maniobra de giro del propulsor se desviara aproximadamente 90 grados. Además, cinco de los 33 motores del Super Heavy presentaron problemas durante el reencendido para la maniobra de retorno, obligando a finalizar el encendido antes de lo previsto.
Las mejoras incorporadas buscan aumentar la fiabilidad del reencendido de los motores y adaptar los sistemas de alarmas y abortos a las condiciones reales de un vuelo con múltiples motores.
Primer despliegue de satélites Starlink V3
La etapa superior de Starship intentará desplegar por primera vez 20 satélites Starlink V3, además de realizar el reencendido de uno de sus motores Raptor en el espacio y completar una reentrada controlada con amerizaje en el océano Índico.
Durante el vuelo anterior, aproximadamente 40 segundos después de la separación de etapas, uno de los tres motores Raptor optimizados para vacío dejó de funcionar. Aun así, la nave consiguió demostrar su capacidad para continuar el vuelo con un motor inoperativo y alcanzar la trayectoria suborbital prevista. SpaceX ha aplicado diversas modificaciones tanto en el hardware como en los procedimientos para mejorar la fiabilidad del sistema de propulsión.
Los nuevos satélites Starlink V3 están diseñados para incrementar la capacidad y la velocidad de la red. Tras su despliegue, extenderán sus paneles solares y antenas e intentarán establecer conexión mediante enlaces láser con el resto de la constelación. Al compartir la misma trayectoria suborbital que Starship, está previsto que reingresen y se destruyan en la atmósfera unos 20 minutos después de su liberación.
Seis de estos satélites incorporan además cámaras destinadas a obtener imágenes del escudo térmico de Starship durante el vuelo. Las fotografías permitirán evaluar nuevas técnicas para analizar el estado del sistema de protección térmica con vistas a futuros aterrizajes en el lugar de lanzamiento. Como parte del ensayo, varias losetas del escudo han sido pintadas de blanco para simular daños y servir como referencia durante la inspección visual.
La misión también servirá para evaluar diferentes mejoras en el escudo térmico, incluyendo nuevos sistemas de fijación de losetas y elementos instrumentados capaces de medir las cargas soportadas durante el ascenso.
Éxito para la tercera misión Tranche 1 de la SDA
Mientras Starship deberá esperar unos días para volver a intentarlo, SpaceX sí completó con éxito el lanzamiento de la tercera misión de transporte de datos de la Tranche 1 de la Space Development Agency (SDA). La misión despegó a bordo de un Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. Se trata de la tercera de las nueve misiones previstas para desplegar la constelación Tranche 1 de la agencia estadounidense.
El propulsor de la primera etapa completó su cuarto vuelo y, tras la separación, aterrizó con éxito sobre la plataforma autónoma Of Course I Still Love You, situada en el océano Pacífico.
Los satélites desplegados forman parte de la arquitectura Proliferated Warfighter Space Architecture de la SDA, una red mallada de satélites conectados ópticamente en órbita baja destinada a proporcionar comunicaciones tácticas militares globales, así como capacidades de alerta, detección y seguimiento de misiles.











