La Fuerza Aérea de EEUU, legisladores estatales y federales y líderes de Boeing se reunieron en la Base Conjunta de la Fuerza Aérea San Antonio-Randolph, Texas, el pasado viernes, para incorporar oficialmente al entrenador avanzado T-7A Red Hawk al servicio del Comando de Educación y Entrenamiento Aéreo de la Fuerza Aérea de EEUU.
El avión APT-5, entregado el pasado 5 de diciembre de 2025, es el primero de 351 aviones que proporcionarán entrenamiento a los futuros pilotos de cazas y bombarderos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en la era digital. El T-7A Red Hawk reemplaza al entrenador T-38 que ha estado en servicio durante casi 65 años.
“Este es el avión que necesitamos para alcanzar el siguiente nivel”, declaró el teniente general Scott L. Pleus, subjefe interino del Estado Mayor de la Fuerza Aérea de EEUU. “Ha sido una auténtica maravilla observar cómo hemos pasado de un diseño desde cero a un avión que ahora se encuentra en la Base Aérea Randolph, listo para despegar”.
“Hoy marca el comienzo de un nuevo capítulo en la historia de nuestra Fuerza Aérea”, declaró el teniente general Clark J. Quinn, comandante del Comando de Educación y Entrenamiento Aéreo de la Fuerza Aérea de EEUU. “El T-7A representa nuestro compromiso de mantenernos a la vanguardia y garantizar que nuestra Fuerza Aérea siga siendo la potencia aérea más dominante del mundo”.
El avión diseñado, construido y probado digitalmente proporcionará entrenamiento avanzado para los rigores de las misiones modernas, con una cabina avanzada, un sistema de control digital fly-by-wire de arquitectura abierta y aviónica de última generación para un nuevo nivel de seguridad.
Los cinco aviones de desarrollo de ingeniería y fabricación (EMD) ya se han entregado según contrato. Este es el primer avión Red Hawk que entra oficialmente en servicio en una base de la Fuerza Aérea.
También se han entregado y están operativos sistemas complementarios de entrenamiento terrestre con resolución de proyección 8K y capacidades en vivo, virtuales y constructivas.
En 2018, la Fuerza Aérea de Estados Unidos le otorgó a Boeing un contrato de 9.200 millones de dólares para entrenadores avanzados y 46 simuladores de última generación y soporte. El avión pasó de ser un concepto firme a su primer vuelo en sólo 36 meses gracias a su diseño digital y a nuevas técnicas de producción.
“Es inspirador ver el progreso que estamos logrando junto con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en este programa», declaró Dan Gillian, vicepresidente y director general de Boeing Air Dominance. «Nos comprometimos a entregar este entrenador, tanto la aeronave como el Sistema de Entrenamiento en Tierra, el 5 de diciembre y fue un gran logro celebrarlo».











