La misión MicroCarb, desarrollada conjuntamente por la agencia espacial francesa CNES y la UK Space Agency, tiene como objetivo caracterizar los flujos de gases de efecto invernadero en la superficie terrestre y determinar cuánto carbono absorben los océanos y los bosques, considerados los principales sumideros de carbono del planeta.
MicroCarb fue lanzada al espacio en julio de 2025 y, dos meses después, en septiembre, publicó sus primeras imágenes. Desde entonces, los trabajos se han centrado en la calibración de precisión del instrumento y en el ajuste de los algoritmos de procesamiento de los datos.
La misión se convertirá en parte de una red internacional de satélites dedicada a la monitorización de los gases de efecto invernadero. A partir del trabajo desarrollado por anteriores misiones de CO2, MicroCarb permitirá obtener datos más precisos sobre las concentraciones de dióxido de carbono y mejorar el conocimiento del ciclo natural del carbono y de las emisiones derivadas de la actividad humana.
Medición de gases de efecto invernadero
MicroCarb operará a una altitud de 650 kilómetros y completará su ciclo de observación y medición cada 21 días. Su principal instrumento es un espectrómetro infrarrojo capaz de medir las concentraciones de oxígeno y dióxido de carbono en cuatro bandas espectrales diferentes de la luz solar reflejada por la Tierra: 0,76, 1,27, 1,6 y 2 micras.
El instrumento proporcionará mediciones de CO2 con una precisión del orden de una parte por millón (ppm) y un tamaño de píxel de 4,5 por nueve kilómetros. Además, la misión dispone de un modo específico de observación de ciudades, con una resolución de dos por dos kilómetros cuadrados, destinado a obtener información sobre las concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono en entornos urbanos.
Estos datos podrán utilizarse para aportar información a las ciudades en la incorporación de criterios de sostenibilidad a su planificación urbana.
MicroCarb también observará la actividad fotosintética mediante la recuperación de datos de fluorescencia inducida por el Sol (SIF). Esta información permitirá complementar las mediciones de CO2 y mejorar el conocimiento sobre los sumideros de carbono.
Seguimiento del Acuerdo de París
La misión contribuirá asimismo al seguimiento de los avances internacionales hacia el cumplimiento del Acuerdo de París para limitar el calentamiento de la superficie terrestre.
La información obtenida permitirá distinguir entre el carbono absorbido mediante procesos naturales y el emitido como consecuencia de la actividad humana. El seguimiento de estos datos sobre gases de efecto invernadero también permitirá mejorar el conocimiento sobre la evolución de ecosistemas, hábitats y sociedades ante el cambio climático y aportar información para reducir sus posibles efectos.
La UK Space Agency ha destinado 15 millones de libras a MicroCarb, una inversión que ha permitido la participación de empresas y científicos británicos en diferentes áreas de la misión.
Thales Alenia Space UK completó el ensamblaje, integración y pruebas de la misión en las instalaciones de STFC RAL Space, en Harwell, Oxfordshire. Por su parte, STFC RAL Space diseñó el sistema de apuntamiento y calibración, que permite al satélite realizar mediciones sobre localizaciones concretas.
El National Physical Laboratory aportó las instalaciones de calibración terrestre con trazabilidad al Sistema Internacional de Unidades (SI) para comprobar el funcionamiento del instrumento antes del lanzamiento. El organismo también participa en el desarrollo de algoritmos y métricas de calidad para la misión.
El profesor Paul Palmer, del National Centre for Earth Observation y la Universidad de Edimburgo, trabaja en la transformación de las observaciones de CO2 de MicroCarb en mapas que permitan representar la absorción y las emisiones de carbono.
Asimismo, el equipo del National Centre for Earth Observation desarrolla el algoritmo para recuperar la fluorescencia inducida por el Sol, a partir de la experiencia de la Universidad de Leicester. GMV UK participa en el diseño, implementación y aseguramiento de la calidad de algoritmos y procesadores operativos destinados a varios productos de datos de CO2 de la misión.
Con estas capacidades, MicroCarb busca aportar una visión más precisa de la distribución del dióxido de carbono y de los procesos de absorción y emisión de carbono desde la órbita terrestre.











