Prácticamente todas las aerolíneas del mundo con aviones de la familia A320 se apresuraron el pasado fin de semana a solucionar el problema de software de dichos aviones y reanudaron los vuelos, después del aviso urgente de Airbus el pasado viernes, seguido de las advertencias de la Agencia de la Unión Europea de Seguridad Aérea (EASA) y de la Administración Federal de Aviación (FAA) estadounidense.
Hasta unos 6.000 aviones de la Familia A320 en todo el mundo pudieron requerir una actualización de software, lo que podría causar retrasos o cancelaciones de vuelos durante el pasado fin de semana, que coincidía en EEUU con la celebración del día de Acción de Gracias. Airbus identificó un problema aparentemente relacionado con la «intensa radiación solar», que «puede corromper datos críticos para el funcionamiento de los controles de vuelo» y recomendó una actualización de software de emergencia.
Como informó este diario el pasado lunes, Airbus emitió un mensaje, según el cual había actualizado las medidas preventivas sobre la flota de la familia A320 después de haber detectado un problema en uno de esos aviones. El problema estaba en el sistema de control de vuelo, concretamente en el computador que gestiona los mandos de elevadores y alerones (ELAC). Este sistema traduce las órdenes del piloto a movimientos de morro y alabeo del avión. El fallo consiste en que una exposición intensa a radiación solar (o radiación cósmica a gran altitud) puede “corromper” datos críticos manejados por ese software, lo que podría provocar salidas de control, como cambios repentinos de altitud o actitudes no deseadas.
El descubrimiento surgió tras un incidente real: un Airbus de la Familia A320 de la compañía norteamericana Jet Blue que el pasado 30 de octubre se dirigía desde Cancún, México, a Newark, Nueva Jersey, experimentó una pérdida de altitud, lo que obligó a un aterrizaje de emergencia en Tampa. Al menos 15 personas, incluyendo niños, fueron trasladadas al hospital.
Tras el análisis de los hechos por Airbus e identificado el fallo, se obligó el pasado viernes por la noche a las compañías operadoras de los aviones afectados a reemplazar las computadoras de alerones de elevación antes del siguiente vuelo de las aeronaves. La solución al problema implicaba volver a un software anterior y resultaba relativamente sencilla para lo que se requería entre una y dos horas de trabajo, según los técnicos.
Guillaume Faury, CEO de Airbus, se disculpó a través de las redes sociales asegurando que «la reparación necesaria en algunos aviones A320 ha estado causando importantes problemas logísticos y retrasos desde ayer. Quiero ofrecer mis más sinceras disculpas a nuestros clientes y pasajeros de aerolíneas afectados. Sin embargo, consideramos que nada es más importante que la seguridad cuando las personas vuelan en uno de nuestros aviones Airbus, como millones de personas lo hacen a diario. Nuestros equipos están trabajando incansablemente para apoyar a nuestros operadores y garantizar que estas actualizaciones se implementen lo antes posible para que los aviones vuelvan a volar y se reanuden las operaciones normales, con la garantía de seguridad que esperan de Airbus».











