La semana pasada comenzaron las operaciones de Govsatcom de la UE, dando a todos los Estados miembros acceso a comunicaciones satelitales seguras para uso gubernamental y militar. El sistema está construido y operado en Europa y permanece totalmente bajo el control de la UE.
Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, ha declarado que «nuestra seguridad depende de nuestra capacidad para mantenernos conectados, sin importar las circunstancias. GovSatCom ahora está listo para proporcionar ese vínculo vital. Al construir nuestros propios servicios satelitales seguros, estamos rompiendo nuestras dependencias y tomando el control total de nuestra seguridad digital. Esta es una victoria para la soberanía europea y un hito importante para nuestro Programa Espacial».
Andrius Kubilius, comisario de Espacio y Defensa, ha declarado que «Govsatcom es solo el principio. Con él, Europa se está moviendo decisivamente hacia comunicaciones satelitales soberanas y seguras bajo pleno control europeo. Al ampliar la cobertura y el ancho de banda en todo el mundo y avanzar hacia IRIS2, estamos sentando las bases de una infraestructura satelital resiliente y fiable que servirá a los gobiernos, la seguridad y la autonomía estratégica de Europa en las próximas décadas».
Este es el primer paso para reforzar la conectividad por satélite de la UE. En 2027, la cobertura y la capacidad se ampliarán para proporcionar comunicaciones seguras en todo el mundo, incluso a través de socios comerciales de confianza con estrictos requisitos de seguridad.
También se está avanzando en la infraestructura para la resiliencia, la interconectividad y la seguridad por satélite (IRIS2), el futuro sistema de conectividad segura de la UE. Las frecuencias militares de IRIS2 están ahora en uso, sentando las bases para servicios gubernamentales seguros a largo plazo. Esto demuestra el valor de las asociaciones público-privadas mediante el uso de satélites comerciales europeos existentes. Los servicios iniciales de IRIS2 se esperan para 2029, antes de lo previsto.
Juntos, estos avances tienen por objeto garantizar una conectividad segura para todos los Estados miembros y reforzar la autonomía estratégica de Europa, sin ninguna dependencia de terceros países.











