La nave de carga rusa Progress MS-31 se desacopló del módulo Poisk del segmento ruso de la Estación Espacial Internacional (ISS) el lunes, dejando libre el muelle para la siguiente nave de carga espacial, informaron la Nasa y la corporación espacial estatal rusa Roscosmos.
La nave se alejó de la estación para realizar una maniobra de desorbitación y una reentrada destructiva planificada en la atmósfera terrestre para deshacerse de los desechos cargados por la tripulación.
Según la agencia Tass, está previsto que la mayor parte de la nave se desintegrará en las capas densas de la atmósfera, mientras que sus partes no combustibles amerizarán en la zona deshabitada del Océano Pacífico Sur y se hundirán.
La nave de carga Progress MS-31 llegó a la ISS el 3 de julio de 2025, entregando casi 2,5 toneladas de carga, incluyendo equipos, ropa para la tripulación y alimentos. Para el próximo domingo está previsto el lanzamiento de la nave rusa Progress MS-23 que llegará a la ISS dos días después con una carga de combustible, equipos científicos, oxígeno, agua potable, alimentos y otros suministros.











